Visita indeseada [PRIVADO]

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Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Mar Feb 07, 2012 6:56 pm

Rara vez le pasaba que se quedara sin fondos para conseguir algo de comida. Cierto era que tenía miles de cosas en su cabaña bien costosas cuyo intercambio le valdría lo suficiente para obtener comida por un año entero, pero no pensaba desprenderse de ninguna de ellas aunque estuviera muriendo de hambre. Le habían costado mucho trabajo... bueno, para qué mentir, no le había costado una mierda reunir todo eso, la mayor parte la consiguió de hurtos a casas desalojadas temporalmente y la otra mitad era de lo que sacaba tras despedazar a algún dragón, lo cual le suponía un reto y pura diversión. Sin embargo, en aquella época los dragones se mantenían ocultos y le era difícil dar con ellos, por lo que las ganancias escaseaban y tenía que pensar en algo para salir del paso durante unos días.

Una sonrisa afloró en sus labios ensanchándose a medida que el pensamiento actual daba vueltas en su cabeza. ¿No estaba la familia para los buenos y malos momentos? Ya lo decía su padre, debían apoyarse siempre entre los tres, mantenerse unidos y cuidar unos de los otros. Pues bien, aquella tarde Enkil pensaba mantenerse bien unido a su hermanito menor, le haría una visita fraternal que quién sabe cuánto tiempo duraría. Una cosa estaba clara, hasta que los dragones no volvieran a asomar el hocico, Enkil no tenía obligación alguna en volver a su cabaña, más allá de la comodidad que otorga el estar a solas en su intimidad.

Enfundándose las botas y abrochándose el abrigo, salió de la cabaña asegurándose que dejaba todo bien cerrado para impedir que otros como él tuvieran el descaro de joderle. De todos modos, en su arsenal de experimentos se encontraban las trampas, y una de sus más recientes creaciones estaba colocada justo en el centro de la casa para recibir a cualquier que no hubiera sido invitado previamente. Encontrarse un cadáver destrozado en medio del salón no sería tan desagradable como perder todas sus cosas, que más que tenerlas por el valor tasado, eran un mapa que formaba el recorrido de sus experiencias.

Llegó a casa de Demian cuando el cielo ofrecía su mejor gama de naranjas.

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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Damien Shervell el Miér Feb 08, 2012 10:10 am

Este día fue relativamente sencillo, poco estrés, corrientes fáciles de tomar que aseguraron su peso de carga completado antes de que el sol siquiera comenzara a ocultarse. Después de eso solo basto ir a entregar y recoger su parte y la de Ignis. El día siguiente era su día de descanso, pero la única diferencia era que no tenía que ir con los otros sin o quería. De alguna manera siempre terminaba montando a su dragón solo que en los días libres era por mero placer. Esta tarde, se encontraba echándose un tabaco mientras Ignis andaba libre, deseando irse a cazar, ansioso por que el sol se ocultara y pudiera acechar libremente.

Damien, al ser domador, contaba con un espacio extenso para su hogar muy cerca de la muralla de protección de Reogtos, misma que observaba en este momento. Últimamente, de alguna manera curiosa, Ignis había estado usando una zona como puente de lanzamientos y aunque no corría ningún peligro ya se podían notar leves líneas de rasguños en esa área. Se puso de pie y camino hacia el frente de su casa, donde uno de los arboles daba una excelente sombra de protección. Se tumbó justo allí, disfrutando de los últimos momentos del atardecer, despidiéndose en silencio y por un rato de su dragón que se va a dar su propio festín. Pero antes de irse, le escucho gruñir claramente y después al encontrarlo en el aire, le miro enseñar los dientes y salir de allí rápidamente. Desagrado.

El peliblanco, ahora solo, siguió con la mirada la dirección de los gruñidos y se encontró con la figura de uno de sus hermanos mayores. Quizás el peor de los dos. Paso de ello y volvió a tumbarse, dejando que se acercara lo suficiente para entonces ya ponerse de pie y saludarlo con cortesía. Seguro deseaba algo de él, Enkil no era de los que visitaban solo para saludar no, tenía que haber un móvil o su hermano no se levantaría. Sabia porque Ignis lo rechazaba, era lógico, pero ni así se atrevía a decirle que dejara de hacerlo. Una vez lo hizo, le reclamo lo de la caza pero… tiene una laguna mental muy fuerte, no puede recordar que le dijo o hizo su hermano mayor. Con el tabaco a medias, Damien se puso de pie para saludar apropiadamente a su hermano, dudando del motivo de su llegada.
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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Jue Feb 09, 2012 3:09 pm

Nada más llegar a la casa de su hermanito Damien vio alzarse al vuelo a ese dragón que tenía por mascota, del cual por supuesto nunca se había interesado en aprenderse o siquiera saberse su nombre. ¿Para qué? Al igual que el dragón, Enkil le mostró los dientes en un gruñido gutural, demostrándole que el desagrado era mútuo. Enkil no tenía nada en contra de los dragones, al contrario, gracias a ellos obtenía cuantiosos beneficios para seguir costeándose la vida viciosa que tenía. De ellos se aprovechaba casi todo: la piel, tanto para ropa como muebles, y cualquier utilidad que un entendido pudiera darle; la carne, solo apreciada por aquellos a los que les gustaba el sabor fuerte de las cosas; los dientes, tan resistentes que incluso podían convertirse en un arma de mano muy manejable y útil, así como las garras. Había escuchado que incluso las alas eran aprovechables para montar carpas o techos de casas, pero al ser ilegal la compra-venta de nada provinente de un dragón, nadie las usaba ya pues eran demasiado vistosas.

Ni corto ni perezoso, alzó el brazo para cogerse a la rama de uno de los árboles cercanos al muro, y dio un salto subiéndose a este con toda la facilidad del mundo, ayudado por su fuerza y agilidad obtenidas con el entrenamiento y la experiencia en combate. De un salto cayó al otro lado y enseguida vio a Damien fumando uno de sus cigarrillos de tabaco, otro de los vicios de Enkil, que no dudó ni un segundo en robárselo para darle dos largas caladas, llenando sus pulmones tan rápido como los desocupó. En su rostro regresó aquella sonrisa traviesa que volvía locas a las jóvenes del pueblo que desconocían su peligrosidad.

-¿Te alegras de verme, Damien? He pensado que tal vez me echarías de menos y he venido a visitarte. La familia es la familia, después de todo, ¿no? - Le revolvió el cabello con una de sus manos, dejándole tan despeinado que parecía recién levantado. Al parecer su hermano no recordaba nada de cierto suceso ocurrido meses atrás, cuando le reclamó de forma muy sentimental para su gusto que dejara de cazar dragones. Aquel día le cogió de mal humor y, aunque no lo admitiría nunca, fue demasiado duro con él, traspasó una línea que podía haberle ocasionado que incluso su madre dejara de hablarle. Afortunadamente no lo recordaba y no le había dicho nada a nadie, así que Enkil no iba a ser quien se expusiera a delatarse; hubo un tiempo en que odió a muerte a su hermano pequeño, pero esa época había pasado y lo que sentía ahora por él era absoluta protección.

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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Damien Shervell el Sáb Feb 11, 2012 4:26 pm

El solo hecho de verlo era como si reactivara aquel recuerdo que ni siquiera tomaba forma de tal, solo era un borrón en su memoria que no dejaba de presionarle y molestarle. Sentía la curiosidad de preguntarle por esa discusión pero un miedo irracional le decía que era mejor no tocar ese tema. Escucho el gruñido de parte de su hermano y rodo los ojos a escondidas, pese a ser el mayor a veces se le escapan algunas muestras infantiles, como jugar a los gruñidos con Ignis. Le siguió con la vista cuando prefirió la pequeña muralla en lugar de cruza la reja como cualquier persona normal. Damien retrocedió unos pasos para darle espacio de caer.

Su saludo cortes murió cuándo su cigarro se perdió en la mano y boca ajena una vez< su cigarro de tabaco fue a parar allá. Esa bendita hierba volvía a su origen más natural para disfrutarse sin los estragos que la nicotina y la drogaba del mundo anterior dejaba. No había cáncer de pulmón o de garganta, solo el placer de un buen cigarro en la tarde. Aunque ahora pasara a ser compartido. Sí, eso, tenía que compartir, por algo eran tres, pero… no pudo evitar lanzarle una mirada de reproche mientras Enkil fumaba rápidamente. Le observo y sintió aquel impulso por preguntar y el temor de lo que pasaría si lo hacía. Que raro.

Si me devuelves mi tabaco me pensare eso de alegrarme de verte… — le gruño como bienvenida, encogiendo los hombros en cuanto sintió el toque brusco en su cabeza. – Hag.. ¡Enkil! — Le gruño, tratando de pasarse las manos por los cabellos pero estas traían demasiada carga encima así que solo añadió un poco de revuelo más. Le miro y enarco una ceja, sin creerle demasiado. — Si, la familias es la familia… — Repuso, rescatando su cigarro de un tirón para después rodar los ojos y llevarlos al piso, buscando algo os implemente viendo. Sabía que su hermano venia solo por si necesita algo pero no se animaba a echárselo en cara. Se hinco y recogió un par de piedras que estaban como granilla en el suelo, las miro y las guardo en su morral. — Pasa… — Le indio ofreciéndole ir primero con un ademan de la mano, siguiéndolo con la duda en la cabeza del motivo de su visita—.
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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Dom Feb 12, 2012 8:40 pm

Las primeras semanas tras el incidente fueron el perfecto infierno para Enkil. Él, acostumbrado a huir de sus problemas, estaba siendo irónicamente castigado por sus propios remordimientos. La culpa por lo que había hecho le atenazaba en todo momento, impidiéndole dormir o cazar libremente, llevándose más de una sorpresa durante sus días de caza al distraerse estúpidamente por tener la cabeza llena. Eso no provocó más que otra serie de pequeñas cicatrices en su cuerpo, nada grave, pero que le recordaban una y otra vez que estaba cometiendo un error tras otro. Sin embargo esas semanas pasaron y Demian seguía sin recordar lo ocurrido, así que Enkil pareció relajarse un poco y poder volver a ser el mismo con él, manteniendo las distancias cuando estaba de mal humor para no volver a estallar y cuidando de él en secreto asegurándose que no le dejó ningún trauma por ello.

Aunque eso no le hiciera sentirse mejor.

-Eres un quejica. - Murmuró sin impedirle quitarle el cigarro y entró con toda confianza a la casa, buscando un sitio cómodo donde dejarse caer. El sofá le pareció un sitio perfecto, y allí se tumbó, sin quitarse las botas, tan alto como era con los brazos tras la cabeza a modo de cojín. - ¿Tienes algo de comer? Estoy muriendo de hambre - dijo bostezando. También moría de sueño, pero simplemente se debía al hecho de que estaba aburrido y le entraba somnolencia. Por misma comodidad, se quitó el cinturón del que colgaban sus armas, dejándolo caer en el suelo con estruendo asegurándose antes de que no fueran a molestarle si decidía bajarse. - Oh, y si tienes algo fresco para beber, mejor.

Esperaría un poco antes de anunciarle a Damien el motivo de su visita, más que nada para que no le viniera por sorpresa, aunque conociéndose... ya imaginaba que su hermanito estaría oliéndose algo. Cuando Enkil pasaba varios días sin presentarse ante nadie de la familia, el regreso solo significaba que andaba buscando algo, fuera lo que fuera. Dependía de la persona a la que recurriera saber de qué se trataba. Con sus padres buscaba animarse, pedir consejo de forma indirecta o escapar de la justicia. De Gilver no solía necesitar nada, más bien cosas relacionadas con su trabajo. Y Damien, al ser el más inocente, era el apropiado para que le mantuviera algunos días. De ese modo también podía tenerle vigilado.

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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Damien Shervell el Lun Feb 13, 2012 12:06 pm

Su había algo que definitivamente recordaba de aquel trancazo que se dio, era la preocupación que su hermano mostro ante ello. Si, muy a su estilo, evitándole porque no sabía cómo manejar el sentimiento en cuestión y de hecho, mientras recuperaba bien el sentido y su fuerza regresaba, pudo notar más y más esa ausencia que le encogía el pecho de forma inusual. Su hermano lo evitaba y lo hacía de manera cruda y directa. Y cuando termino llorando por eso – porque claro, no sé lo dijo a nadie pero aquello no llevo a mas resultado que eso -, solo en ese momento le hizo caso y se acercó lo suficiente para tocarle. Fue muy irritante cuando lo dejo en ese lugar desconocido y solo con aquel hombre, que no era malo pero por respeto a su propia integridad jamás le diría a nadie todo lo que el doctor le hizo o tuvo que ver de su parte. Jamás.

Y luego, quizás por su recuperación, fue recompensado con un poco de cariño. Recibió la visita de su hermano y forzándolo un poco logro algo de atención. De laguna manera, como fuera, deseaba tenerlo cerca sin importarle el que. Y después de ello, cuando se fue a casa y regreso de apoco a su vida normal, empezaron las discordias internas. Ahora, mirándole caminar frente a él, instalándose en aquella casa como si fuera la suya propia, no podía comprender que era lo que lo hacia desearle tanto al mismo tiempo que tenerle casi terror. Dejando que aflorara un poco de aquella confusión, se pasó la mano por la cabeza, volviendo a acariciar esa herida que parecía siempre agrietada pero no afecto su forma de vida una vez todo término. No sabría que hacer sin no pudiera estar con Ignis de nuevo. Era parte de si, por muy estúpido que se escuchara. Sus “peticiones” le sacaron de sus pensamientos y suspiro. Era tan desesperante como encantador.

Adelante, ponte cómodo… — Ironizo al verle ya tendido sin preocuparle el quejica que le ha lanzado. Dio otra calada a su cigarro y rodo los ojos al escucharle. Acababa de aparecerle el primer punto de esa visita extraña, no, más bien, peculiar. Le gruño para informarle que le había escuchado y se fue hacia su pequeña pero bien distribuida cocina. Era de las antiguas, estufa de leña, una mesa para preparar lo necesario y una cazuela para los pucheros o las sopas. Tenía algo de ayer… Suficiente para los dos así que lo puso a calentar. Sabiendo que la carne le gustaba a los dos, no tenía que partirse la cabeza en preparar algo diferente. — Solo tengo cerveza de caña, pero esta al tiempo. — saco una y la dejo sobre la mesa con un golpe, que claramente quería decir que tendría que venir por ella si es que deseaba probar alimentos a tiempo y que no estuvieran quemados—.
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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Lun Feb 13, 2012 5:58 pm

Definitivamente las cosas parecían haber vuelto a la normalidad de puertas para afuera, pero todos por dentro seguían manteniendo sus cabezas ocupadas. Su madre, preocupada porque Enkil volviera a descontrolarse; él mismo, temiendo por eso y con la culpa aún presente, y seguramente Demian porque seguía sin recordar nada y, según Doc, jamás lo recordaría realmente más allá de lo que ellos pudieran contarle. Sin embargo parecía poder vivir con eso, siempre y cuando su hermano mantuviera las distancias y no volviera a tocar el tema de "la vida que llevaba Enkil", al parecer un tema de moda porque todos se ponían bien tercos en recordárselo todos los días.

"El trabajo de Enkil, los vicios de Enkil, las compañías de Enkil, la inmadurez de Enkil..." se pasaban el día jodiéndole con el mismo asunto una y otra vez, si no era uno era el otro, pero después de tanto tiempo escuchando la misma canción, se le estaban empezando a hinchar los huevos. Su madre insistía en que sentara la cabeza y se buscara una mujer con la que formar una familia; su padre le comía la oreja hablándole de responsabilidades; sus abuelos con que fuera un hombre de provecho... Porque era su familia y los apreciaba, que sino se habría largado bien lejos hace ya mucho tiempo.

Gruñó bien alto, dejando en claro cuánto le jodía tener que moverse, pero se levantó para ir a por su bebida, más necesitado de un trago que de descansar en el sofá. Vació media jarra de un trago, perdiéndose algunas gotas por su mentón por la forma brusca en que bebía, mas no tuvo reparo alguno en limpiárselas con el dorso de la mano, soltando una exhalación por haber estado conteniendo el aire mientras tragaba. - Oye eso huele bien, espero que sepa mejor. - Le picó sentándose encima de la mesa de madera, con las piernas colgando, y desabrochándose el chaleco para dejarlo a un lado, produciendo un fuerte sonido por el peso de las ropas. - Por cierto, tenéis cazadores ilegales en el bosque. Los he visto merodeando por mi cabaña un par de veces. - Por el tono que usó y la manera de decirlo, parecía que solo se estuviera quejando por ese detalle. Sin embargo, tras sus palabras, se escondía la preocupación. Solo le advertía indirectamente de que no dejara a Ignis sola por el bosque.

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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Damien Shervell el Mar Feb 14, 2012 12:47 am

Era ridículo pensar en ello, no tenía otra forma de describirlo pero las cosas eran así por mucha vergüenza que sintiera por ello. Si, conocía más o menos la historia antigua y como vivía el hombre antes de llegar a este paraíso y ese lugar era una zona donde el hombre tenía una posición muy diferente al de la mujer… En los últimos años de la humanidad, los bebes se compraban para darle popularidad a cierto país, pero dejaban de ser seres humano y se convertían en trofeos. Las mujeres no podían hacer mucho sin permiso de algún hombre y nacían y crecían ligadas a un varón siempre. Algo cambio allí, una brecha importante se quebró en los últimos años del hombre en la tierra. Los libros dicen cosas así, pero nunca se ha encontrado nada en concreto y de eso hace más de seiscientos años. Y todos esos renglones escritos anteriormente no hacen más que llevarnos al punto actual, en el que Damien está condimentando el guisado como un experto, donde está demostrando que sabe hacer algo de lo que no habla. Ya de por si era el más infantil de todos, el más débil, decían unas personas, tonto y poco agraciado. Tonto o idiota era lo que más escuchaba de su persona.

No quería ni pensar en lo que dirían si se enteraban de que era un buen cocinero. Curiosamente Enkil, - no recuerda si Gilver también -, nunca le había reprochado ni tachado de nenaza por esta aptitud aprendida de su madre solo con la vista. Su hermano no le decía nada, pero a cambio comía lo que le preparaba. Claro que en este sitio cada uno debería de saber cocinar. Pero había de cocina a cocina y Damien era de los que preparaba la carne, al acondicionaba, condimentaba y se la pasaba revisando lo preparado hasta que alcanzara su punto idóneo de cocción. El otro tipo de cocina era echar a la lumbre algo y esperar que se cociera, digamos que Damien era un poco más meticuloso, triturando especias en su pequeña cocina mientras su hermano se ahogaba en grandes tragos con su cerveza, tanto que se le antojo. Se giró al escuchar el golpe seco cuando Enkil se sentó y avanzo hasta una pequeña puerta, de donde saco una cerveza para él.

Esperemos que si… — El otro punto era que se lo tomaba muy en serio. Le frustraba terriblemente que algo cocinado supiera mal, se hubiera pasado condimento y no fuera bien recibido. Se recargo contra la pared, para mirar a su hermano de frente mientras el guiso llegaba a su punto. El olor se los diría. Salió de su mente cocinera para mirar a su hermano mientras mencionaba a los cazadores. Era difícil sino imposible descifrarle cuando no le conocías, pero Damien ya no estaba dentro de ese grupo. Se esforzaba por comprender a su hermano. Asintió. — Gracias, tendré cuidado entonces. — Respondió sin tener que mencionar a su dragón en esto. El olor del guiso se hizo aún más delicioso y con esa señal Damien se acercó al fuego para probar el contenido. Sabía bien. Lo retiro con cuidado del fuego y lo bajo a la mesa. — ¿Cómo te ha ido? — Pregunto de repente mientras preparaba los platos. No era su afán meterse de nuevo en lo que hacía, algo le decía que no lo hiciera, pero ahora solo lo movía la verdadera preocupación de saber si as u hermano le iba bien o mal, porque era claro que estaba aquí para comer—.
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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Vie Feb 17, 2012 3:07 pm

Enkil no entendía de posiciones sociales o funciones dependiendo del sexo. Para él solo había dos clases de personas: los precavidos y los liberales. El primer grupo era el más extenso, lo formaban ese tipo de personas que organizaban su vida pensando siempre en el futuro, dejando todos los cabos atados para que el día de mañana no les faltara de nada. Gente como sus padres, sus hermanos y, en definitiva, la mayoría de habitantes del planeta. No tenía nada contra ellos, no al menos mientras no se metieran en su forma de vida, y eso era algo que ocurría demasiado a menudo. El otro grupo, por contra, eran aquellos pocos que disfrutaban el día a día al máximo, sacándole todo el partido posible, sin pensar en el mañana. Porque, ya se sabe, puede que un día ya no haya un mañana, así que es mejor explotar al máximo lo que se tiene en el presente porque el futuro es algo muy lejano que nadie ha visto.

Enkil estaba en este segundo grupo. Se gastaba los beneficios nada más obtenerlos, consintiéndose a sí mismo todos los caprichos que le apetecieran sin decir nunca que no a nada; hacía lo que quería cuando quería sin rendirle cuentas a nadie, porque su vida era suya y de nadie más; estaba con tantos hombres y mujeres fuera posible porque tal vez llegara un día que no se le levantaría, así que tenía que aprovecharlo ahora que era joven. Tampoco es que tuviera muchas expectativas de llegar a ser un viejecito, con la vida que llevaba y los riesgos de su "trabajo" sabía que tenía muchas menos posibilidades que cualquier otro de llegar a la edad anciana. Y eso si llegaba a cumplir los 40. Pero no le importaba, porque si tenía que morir lo haría a sabiendas de que no había desaprovechado su vida.

Aquello era lo que siempre quería hacerle entender a su familia, que él era feliz viviendo como lo hacía y que si intentaban cambiarle y moldearle como eran ellos solo conseguirían amargarle el resto de la existencia.

-No me ha ido mal. - Contestó a su pregunta, encogiéndose de hombros y dando otro trago de lo poco que quedaba en su copa. - Pero como ya he dicho estos días he tenido competencia allá afuera y eso me ha jodido. Ya a estas alturas los dragones escasean por esta zona, y con esa gente por aquí se están escondiendo mucho mejor. - Olisqueó la comida, sintiendo un hambre voraz. Le gustaba cómo cocinaba Demian, tal vez por eso era al primero que acudía cuando tenía hambre. - He estado pensando irme un mes bien lejos y recaudar lo suficiente para no tener que preocuparme hasta que se larguen o los eche. - Explicó, confesando por primera vez sus planes. No solía hacerlo, simplemente desaparecía un día y regresaba tiempo después explicando sus azañas. Pero tal vez porque Demian lo preguntó fue que lo explicó.

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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Damien Shervell el Miér Feb 22, 2012 1:19 pm

Entre el ir y venir del cucharon y los platos para poder servir la cena de esta noche, Damien daba ocasionalmente un trago a su cerveza de caña, lamiéndose a veces los labios cuando deseaba un poco más de ese líquido pero comprendiendo que si se tardaba mucho la comida podría pasarse y quemarse. Sirvió el plato de Enkil primero y luego el suyo. Comerían allí mismo pues era más sencillo y las formalidades y frivolidades de la buena educación no era requeridos en ese momento. Los platos humeantes fueron colocados en la mesa con precaución y ocasionalmente el hermano menor desviaba la vista al otro para mirarle en lo que hablaba. Aquello era francamente impresionante.

— Se separó de la mesa con un aire pensativo, dejando pan de hierba sobre esta y otra cerveza de caña para su hermano pues a él a un le quedaba más de la mitad. Los cubiertos eran rústicos, de madera, pero muy funcionales y cuidados. Le entrego a su hermano el suyo y solo en ese momento se sentó y comenzó con lo que era la cena en sí. — Si te vas, me asegurare de informarle a madre para que no se preocupe por ti. — Anuncio calmadamente, en caso de que su petición fuera aceptada, si no lo era, al menos se ofreció de buena gana. Estiro la mano, cortando un pan por la mitad para mojarlo en su estofado, dejando la otra mitad en la bolsa del centro. . — He conseguido este pan en el mercado el día de hoy, es fresco.

Dio una mordida más a su pedazo de pan y como si se hubiera coordinado con el exterior, escucho un rugido y un gruñido más ronco de lo usual proveniente del exterior. Damien se detuvo a media mordida, escuchando la naturaleza de aquel ruido. Ignis había vuelto, pero se escuchaba claramente inquieto por algo. No obstante, el gruñido no se repitió por ahora y Damien decidió terminar sus alimentos primero. Para un domador, la única comida sustanciosa del día era la cena, debía de aprovecharla a lo grande y comer hasta llenarse. Pero aquellos ruidos le mantuvieron intranquilo y con el pie puesto para echarse a correr. La advertencia de Enkil resonó en su cabeza con una gran potencia sin tomarla en ningún momento a la ligera.
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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Miér Mar 07, 2012 4:13 pm

Su primer movimiento fue alargar el brazo para alcanzar la cerveza y darle un buen trago, era su bebida favorita y la bebería en todo momento si no fuera porque abusar de ello sería desaconsejable para su trabajo. Cazar estando borracho no era muy buena idea, y cuando hablaba de cazar se refería tanto al terreno de los dragones como al sexual, por supuesto, aunque no lo viera exactamente como un "trabajo" el seducir a alguien. Sus ojos iban de su hermano menor al plato humeante, frotándose las manos como aquel que va a agenciarse un buen banquete. Realmente estaba hambriento, esperaba sentirse suficientemente lleno con lo que Damien preparó o tendría que saquearle la nevera tras ello.

-Madre ya lo sabe. - Respondió mirándole, con la cabeza ladeada y el cubierto en la mano, pinchando la comida rápidamente para engullirla a igual velocidad. Un hombre como él, con ese cuerpo, debía alimentarse bien para mantenerse en forma y con energía. - De hecho fue ella la que me aconsejó alejarme una temporada. - Confiesa parando un momento para comer más. Él en ningún momento pensó en irse de la ciudad o de su cabaña, los tipos que andaban merodeando no eran tan peligrosos o molestos para él como le dijo a su hermano, aunque en su caso era porque se sabía capaz de proteger y veía a su hermano incapaz, sobretodo por su dragón mascota. Pero madre le convenció, alegando que alejarse un tiempo de Damien le ayudaría a que las cosas se calmaran para él y pudiera olvidar, o más bien relegar en el recuerdo, lo sucedido con su hermano pequeño pocas semanas atrás.

Probó el pan y asintió. - No está mal. - Fueron sus simples palabras, callando por largos minutos para dedicarse a terminar de engullir lo que quedaba en su plato, dejándolo limpio por momentos. Él también escuchó la llegada de Ignis, incluso alzó la vista hacia la semana, pero no demostró nada, tampoco se puso nervioso. Solo fue al rato, al ver que Damien se preocupaba, que volvió a hablar. - No te preocupes. Esos tipos no le han podido hacer nada y tampoco entrarán en la ciudad. - Resolvió airoso, sin dar más explicaciones. Lo cierto es que Enkil se había enfrentado a ellos y, aunque no podía llamarlo una victoria, consiguió mantenerles a ralla un poco, impidiéndoles que entraran a la ciudad. - Pero si vas a quedarte más tranquilo, puedes salir a comprobarlo. - Dijo encogiéndose de hombros, acabando la comida e inclinándose hacia atrás, lleno, con las piernas bien abiertas y cara de satisfacción. Alcanzó la cerveza y se la terminó en un par de tragos, exhalando exageradamente.

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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Damien Shervell el Vie Mar 09, 2012 10:05 pm

Ya veo. — Aquello le tomo un poco por sorpresa, pese a que no debería de ser así. Fue tonto de su parte suponer que su hermano no estaría ya de acuerdo con madre como para irse tranquilamente. Pero no se dio cuenta del porque no lo capto en su momento. Pero ya en esos instantes, nada podría empañar su comida. Sin pensarlo sonrió de lado cuando su hermano acepto el sabor del pan. Nada como un buen pan condimentado con especias. Aunque no era su costumbre, estiro la mano y tomo otro poco de aquel pan, queriendo llenarse un poco más esa noche para poder dormir sin tantos sueños extraños. Arrugo el entrecejo. Bueno, más que extraños eran recurrentes. — No hace falta que salga. — Le dejo claro, demostrando que su palabra le valía más que echar el ojo afuera. Y su hermano lo merecía, porque le había salvado la vida, pero no recordaba ni sabía de qué lo salvo. — ¿Gustas algo más?

Se pone de pie en cuanto termina de comer y se imagina que si su hermano le pide algo más será una nueva cerveza. Él aún no termina con la suya así que solo le saca a Enkil otra y se la deja en la mesa, cerrada y enfriándose. Con paciencia pues no hace las cosas con prisa en su hogar, recoge plato por plato sin preocuparle que se rompa pues la losa que tiene es de madera. Pero no se da cuenta de lo pensativo que se muestra, dejando de prestar atención a su alrededor en esos momentos en los que su mente esta turbia, siendo forzada, de nueva cuenta, a intentar recordar algo que no tenía seguro desde ninguna esquina. Acomodo los trastes uno por uno y al terminar se pasó las manos húmedas por el cuello y el cabello. Desordenándolo con cierta coquetería. Y al bajar las manos y mirar a su hermano se mostró estático. No recordaba haber dado las gracias con propiedad y ahora, ahora quizás se fuera un mes.

Enkil… — Murmuro y se giró a él, esperando que siguiera en la cocina. Con lentitud, pero acrecentándose a cada minuto, un dolor de cabeza ese empezó a instalar en la nuca, creciendo con cada pensamiento que giraba en torno a aquel accidente. — Enkil… — Repitió el nombre sin enterarse que ya lo había dicho. Se sobo la parte de la cabeza donde estaba la cicatriz del golpe. Un golpe que lo podría haber matado de no haber sido atendido a tiempo. — Lo siento, pero no recuerdo haberte dado las gracias apropiadamente por haberme salvado la vida. Sé que solo soy un crio y me falta mucho para ser como tú o Gilver… Pero estoy feliz de seguir vivo… Así que, gracias… — Su mano se quedó por allí, en la nuca, sobándose ligeramente. Entonces se relajó y como si de una protección se tratara dejo de pensar en aquel golpe y el dolor comenzó a menguar. Atrajo su cerveza y le dio un trago rápidamente, sintiendo la boca seca—.
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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 10, 2012 10:30 am

Todos sabían la relación que Enkil tenía con su madre: la cuidaba como a una reina, concediéndole todos los caprichos, mientras ella le entregaba el único amor que por ahora él podía aceptar. Su madre era quien le mantenía cerca de la civilización en lugar de perderse por tierras lejanas para siempre, Enkil giraba entorno a ella como la Luna lo hacía con la Tierra; sin embargo había algo en esa relación madre e hijo que nadie más allá de ellos dos sabía. Y es que aunque su madre pudiera parecer una mujer ingenua y algo infantil, los años la habían convertido en una sabia mujer con una manera de pensar bastante calculada. Solo se comportaba así con Enkil, desde el momento que el niño empezó a dar serios problemas con todo aquello que hacía; seguía queriéndole, por supuesto, de otro modo no sería tan dura a veces con él. La mujer quería lo mejor para sus hijos y, mientras Damien y Gilver ya tenían su camino hecho y pensaban en un futuro, Enkil era la oveja perdida que necesitaba de un pastor que le guiara contínuamente. Las conversaciones que tenían entre ellos era algo que nadie jamás sabría, y en ellas hablaban de temas tan diversos como la familia, los asuntos de Enkil... y los problemas que creaba Enkil. Madre era la única por el momento capaz de frenarle los pies a ese hombre y Enkil sentía cierto temor por lo que pudiera ocurrir con él cuando ella ya no estuviera. Como lo que ocurrió con Damien.

Regresó de sus pensamientos y alzó la vista hacia su hermano, escuchando apenas su pregunta pero sabieno de qué hablaba. - Por ahora estoy bien, pero te agradezco esta cerveza. - Dijo forzándose a sonreír altivo como siempre, pues su mente estaba demasiado dispersa y no quería que su hermano se diera cuenta. La tomó y siguió bebiendo, con toda la intención de ir a acomodarse nuevamente en el sofá, pero algo en el comportamiento de su hermano menor le frenó de hacerlo. Le veía preocupado, o tal vez solo pensativo, y dudaba de si se trataba de los furtivos o había algo más, pero Enkil jamás mostraría preocupación por nadie más que no fuera madre, aunque lo sintiera; se había acostumbrado demasiado a no tener ese tipo de lazos sentimentales con la gente, incluidos sus hermanos. Les quería, pero prefería que no lo supieran, porque de ese modo cada vez que Enkil jodiera todo no les causaría tanta decepción.

De nuevo tuvo que volver en sí por sus palabras. No escuchó la primera vez que le llamó, pero sí la segunda y, por la expresión y movimientos de Damien, Enkil se temía lo peor, que fuera a tocar precisamente "ese" tema. Y así fue, el menor abrió la boca y dijo las únicas palabras que Enkil no deseaba ni necesitaba saber. Gratitud, eso era lo que Damien sentía ahora hacia él... vivía engañado. Darse cuenta de lo que había provocado y de que había huído del problema como un miserable, su paciencia se agotó de nuevo. Olvidó todos los consejos que le dio madre de guardar silencio por un tiempo, no había más "tiempo", Damien no podía vivir creyendo que él le había salvado la vida.

-No digas eso. - Gruñó, de repente mostrando un mal humor muy propio en él pero que apareció repentinamente. Dejó la cerveza sobre la mesa con un golpe seco y violento, derramando un poco de esta por el movimiento en cólera. Evitaba mirarle a los ojos, ahora mismo no podía verle simplmente. - No me des las gracias, yo no te he salvado la vida en ningún momento. - Su voz era tosca y el tono agresivo.

Se puso en pie. En ese estado de ánimo, Enkil se veía mucho más peligroso de lo normal y lo sabía, pero también estaba intentando controlarse al máximo posible para no repetir lo que ocurrió semanas atrás. - Ni siquiera recuerdas qué pasó, así que no agradezcas nada de lo que te puedas arrepentir. - Las palabras salieron solas tan fácilmente como afloró su mal humor. Dispuesto a no seguir con aquella charla, pues temía sobrepasar el límite de nuevo, fue a por su abrigo y caminó decidido hacia la puerta. Había acudido para quedarse un par de días, pero no podía quedarse ni un minuto más.

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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Damien Shervell el Lun Mar 12, 2012 11:40 pm

Damien tenía la estúpida idea de que su hermano mayor se sentía ofendido por que nunca había recibido ninguna gratitud adecuada de parte de él. Por eso imagino que agradecerle adecuadamente sería lo mejor, pero tampoco parecía el caso. Se sentía más confundido que nunca y los recuerdos de aquel día, de súbito y sin ninguna premeditación, se apilaron en su cabeza, devolviéndole el fuerte dolor de cabeza que le hizo fruncir el ceño. ¿Escuchaba bien? ¿Por qué no podía…? Le miro extraño, mudo por unos segundos mientras Enkil se ponía de pie. ¿Qué no le había salvado la vida? ¿No quería el crédito de lo que hizo el “doc” por él? Bueno, pero fue Enkil quien lo trajo, según le conto el doctor.

¡Espera, Enkil! — Cuando quiso reaccionar su hermano ya estaba poniéndose el abrigo. Corrió y lo alcanzo justo en la puerta, tomándole del brazo y tirando para detenerlo con todas sus fuerzas puestas en ello. Su hermano era un terco, si quería irse solo le aventaría y ya. — ¡No te vayas así, por favor! Es verdad que no recuerdo lo que paso pero… — Titubeo, sin comprender si realmente era eso lo que quería decirle en ese momento. — pero, el doctor me conto que tú me rescataste de,,, — Volvió a quedarse callado pues hasta ese momento no se había dado cuenta de que no tenía la más remota idea de lo que era “aquello” de lo que le había rescatado su hermano. Sin argumentos, no podría retener aquí en su hogar a Enkil, lo sabía. — ¡No te vayas Enkil, por favor! — Repitió. Levanto la cabeza para mirarle. — ¿Arrepentirme? ¿Qué demonios quieres decir con eso? ¡Eres mi hermano, diablos! ¡¿Cómo podría arrepentirme de que me hayas ayudado?!

Le soltó ante una punzada en la cabeza. Estaba acostumbrado a los dolores de cabeza recurrentes, el doc le había advertido que no debía de darles mucha importancia pues no eran más que una secuela del golpe recibido, pero, últimamente le dolía más. Damien no había hecho aún la conexión adecuada así que no podía saber que cada vez que luchaba por recordar aquel incidente su cabeza era forzada y eso era lo que le provocaba el dolor. Igual solía irse con facilidad el dolor aunque esta tarde, que ya empezaba a hacerse noche, el dolor estaba demasiado recurrente. Se recargo en la pared, mirándole de reojo, sujetándose la cabeza con el ceño fruncido.
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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 01, 2012 10:53 am

Fue el grito de Damien, sumado al agarre agresivo contra él, lo que le hizo saltar los nervios de nuevo. Le empujó por acto reflejo, mandándolo contra la pared sin la misma fuerza que aquella otra vez. Se le quedó mirando, serio y frío, pero por dentro afectado por haber reaccionado del mismo modo, manteniendo la distancia para no volver a golpearle, sintiéndose tan terriblemente culpable que era incapaz de ser él mismo. Le miró agresivo, entrecerrando los ojos y con los dientes bien apretados, así como sus puños, evitando moverse para no atacarle como todo su cuerpo estaba ansiando hacerlo. Si sólo estuviera madre aquí... o Gilver, para frenarle los pies y detener lo que podría convertirse en otra pelea con mal final para su hermano menor.

-¡No soy un jodido héroe, Damien! ¡Despierta de una puta vez! - Exclamó, dándole un puñetazo a la pared para no dárselo a su hermano. - ¿Quieres saber cómo diablos terminaste con la cabeza abierta? Yo te ayudaré a hacer memoria. - Dijo siseante, sabiendo que estaba cavando su propia tumba y que ya no habría marcha atrás. Una vez le soltara la verdad, Damien se alejaría para siempre de él y, aunque era lo que quería pues no deseaba hacerle ningún daño más, sentía ya el vacío de saber que no tendría a su hermano allí con él.

Tomó aire y se apartó más de él, dejando la mesa en medio como obstáculo por si volvía a perder los nervios. Todo él desprendía ahora un aura oscura y peligrosa como nunca antes la había mostrado hacia nadie de su familia, esa actitud solo la tomaba cuando cazaba dragones o peleaba con algún cazador hijo de puta. Lamentaba tener que verse así ante su hermano. - Viniste a mi cabaña por mandato de madre, yo llevaba desaparecido varios días sin decir nada. - Empezó a explicar, con la voz cada vez más dura. - Todo empezó porque yo estaba herido de la última caza...

Empezó a recordar, cerrando los ojos y quedándose de espaldas a su hermano. Le había quedado cicatriz de aquella vez, tal vez por no curarse a tiempo la herida o simplemente porque el veneno del dragón actuó muy deprisa, pero en su espalda seguía habiendo una cicatriz larga y honda cruzando su columna. Apoyó las manos en la mesa y empezó a resumirle a su hermano lo ocurrido...

FLASHBACK
Spoiler:
-¿Te has atendido bien esa herida? –quería revisarla, así que se acercó-.

Al verle acercarse se medio apartó, gruñendo. - Estoy bien, no es nada.

– Hermano, -se acercó de nuevo a la herida. – Soy un domador, tengo medicina especial por si recibimos daños de algún dragón ajeno… Déjame ponerte un poco ¿Si? –insistió. Busco en su morral y saco un paquete bien envuelto en cuero. – Por favor, Enkil…

- Date prisa, no tengo todo el día. - Gruñó, quitándose él mismo las vendas. Contuvo una mueca de dolor cuando el trapo se quedó medio pegado a la herida húmeda y tuvo que tirar, haciendo que volviera a sangrar mu superficialmente. Una semana y la herida seguía tierna, normalmente cicatrizaba en dos o tres días.

Se dedicó a ponerle la pomada por todas las áreas abiertas, limpiando la sangre con cuidado. Luego empezó a vendarlo con cuidado, arrugando e l entrecejo. – Es bastante malo, muy extensa… Enkil… Lo que se a que hagas, no puede valer más que tu vida….

Sorprendentemente no dolió, al contrario, lo que sea que estuviera haciéndole le suavizó la quemazón que llevaba días sintiendo. Su humor hubiera mejorado gracias a eso, de no ser porque de nuevo tuvo que sacar el tema que todos tercamente le repetían una y otra vez, sobretodo Damien. - ¿Has acabado? - Preguntó retóricamente, pues no esperó más y se puso la camiseta por encima, molesto, sabiendo que no había terminado de vendarle. - Si has venido a darme la charla ya puedes irte. - Gruñó con malos modos, mirándole de reojo de forma agresiva.

- No, aun no ac… ¡Enkil! – Miro horrorizado como su buen trabajo se iba a la mierda por la obstinación de su hermano mayor. – Enkil, aquí el menor soy yo, deja de actuar como un berrinchudo y deja al menos que te vende, ¡¡entonces me iré para decirle a madre porque su estúpido hijo ha estado a punto de morir otra vez!! –gruño enfadado y tomo el paquete, cerrándolo con fuerza, atándolo bien para que no se escurriera.

Golpeó el puño contra la pared de madera para controlar su propio temperamento, dejando una marca de pequeñas astillas allí donde dio.- Exacto, soy mayor y sé cuidar perfectamente de mí!! Dejad de meteros en mi vida, joder! ¡Y ni se te ocurra irle a madre con esto!, ¿me oyes? - Sus gritos salieron a la vez que los de Damien, pisándose uno al otro, pero señalándole con el dedo de forma amenazadora y fría cuando nombró a su madre. Era su punto débil.

-¡Es mi madre también! ¡Se supone que si uno de nosotros tiene dificultades al menos ella debería de estar enterada! ¡De verdad que no te entiendo, Enkil! ¡Eres el nene de mama pero la preocupas más que Gilver y yo juntos! ¡Teniendo un “empleo” como este de mierda! ¡Dándole lo que ella pide solo porque si, cuando lo único que quiere es tu bienestar! ¡Igual que yo! ¡¿Por qué demonios tienes que ser tan cabeza dura?!

Montado en cólera, incapaz esta vez de controlar su fuerza e ímpetu, cogió a Damien del hombro y lo estampó contra la pared con dureza, dándose cuenta un segundo después del golpe que recibió en la cabeza. Damien no pudo mantenerse en pie y cayó al suelo sin fuerzas resbalando con la cabeza abierta dejando marcas de sangre por aquí y por allá...
END

Suspiró pesadamente. - Después de eso te llevé a ver a Rost, él fue quien te curó. - Ahora que lo había confesado todo se sentía más liberado, no temía tanto la reacción de su hermano porque ya se esperaba cual sería. Le miró de reojo, sin moverse del sitio o apartar las manos de donde estaba apoyado. - Ahora ya sabes la verdad. Deja de verme como un héroe y empieza a odiarme, que es lo que tendrías que hacer.

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Re: Visita indeseada [PRIVADO]

Mensaje por Damien Shervell el Lun Mayo 07, 2012 1:01 pm

De repente sintió el impulso y l mismo tiempo que un golpe nuevo de recuerdos llegaba a su cerebro, su cuerpo se movió y detuvo el choque, apoyándose firme en la pared de madera antes de mirar a su hermano, extrañado, con una sensación de haber vivido ya antes este momento. Jadeaba sin darse cuenta y apoyo la mano en su cabeza, mirando con un deje de furia a su hermano, regresándole la agresión recibida de manera inconsciente. Damien siempre ha sido así, siempre ha tenido el demonio escondido dentro de sí, al igual que sus hermanos, pero nunca había tenido oportunidad de emerger debido a su naturaleza tranquila. El intenso dolor de cabeza le hizo apartar aquella fugaz pero penetrante mirada de su hermano mayor y por vez primera no se inmuto por el golpe en la mesa.

Se apartó de la pared mientras escuchaba, observándole rodear la mesa mientras llegaba hasta esta para apoyar su mano libre, sosteniéndose mientras su cabeza amenazaba con explotarle en el agarre de su mano. Levanto la mirada del piso para mirarle y estrecho los ojos, escuchando las palabras que trajeron recuerdos a su cabeza de inmediato. Si, recordaba ese viaje que había hecho fastidiado, no andaba de muy buen humor. Bajo sui mirada por su cuello hasta su pecho, como si así fuera capaz de ver la cicatriz que posiblemente tendría. Le miro girar, pero mostro un aire ausente mientras Enkil hablaba y hablaba. En algún momento se dejó caer en la silla, apoyando su cabeza en sus manos.

Todo pasó en cámara lenta, pero fue como si corriera en alta velocidad en su cerebro que palpitaba, siendo forzado a recordar algo que se supone estaría bloqueado para siempre. Cuando Enkil termino de hablar y suspiro de esa manera, Damien aparto su cabeza de sus manos, seguro de que no podría doler más de lo que ya lo hacía. Se puso de pie mientras no dejaba de mirarlo y por un segundo sintió pena por su hermano ¿Cuándo tiempo habría cargado con todo esto? Como siempre Enkil dejaba de lado lo importante de lado, sin darse cuenta. Se levantó lento, ladeando la mirada con los ojos entrecerrados.

Cierra lo boca, estúpido hermano. — Musito con calma, sin mirarle pero con el ceño fruncido, esperando que su enfado se acumulara para soltarlo todo de golpe. — Lo único que quieres de mi es una salida fácil de la culpa que sientes… No voy a darte eso. — Le miro a los ojos por fin, soportando la jaqueca dignamente. Dejo caer sus puños con violencia en la mesa, súbitamente, cambiando de un estado tranquilo a uno furioso en ipso facto. — ¡No te atrevas a decirme que debo de sentir por ti! — Jadeo. — Pudiste haberme dejado morir allí pero me salvaste pese a lo que hiciste. — Se tomó la cabeza de nuevo en la mano. — No te odio Enkil…
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