No es casual [PRIVADO]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Jue Abr 26, 2012 2:08 pm

Pocas personas tengo el gusto de decir que me agrada conocer, realmente muy pocas, y personas que me desagradan son tantas que muchas veces no se si catalogarlas o no. Y entre todas esas, he encontrado a una que es un completo incordio a mi forma de ser. No me parece llevarme todo el crédito de aquella hostilidad, aquel sujeto ha puesto de su parte para que sea de esta manera. No seré cínico conmigo mismo y diré que es desagradable. No es para tanto. Solo es cuestión de saber meditar las cosas. Aunque para meditaciones ya están otros.

Han pasado, diecinueve horas, cuarenta y ocho minutos y treinta y cuatro segundos mientras escribo esto, desde mi último descanso. El paciente presentaba algunos cuadros de histeria por la herida, pero lo he puesto a dormir y he podido extras la astilla de su pierna con poco problema. La familia ha sido agradable, me ha invitado a comer. Después de eso he terminado caminado hasta llegar al pub. Me ha tomado poco tiempo el decidirme por beber algo aquí dentro. El dolor en el tobillo casi desaparece, pero prefiero no forzarlo y mi consultorio no está aun tan cerca. Sobre la herida, bien, no hay una ninguna historia aceptable que contar, mejor ser…



Interrumpido, levantó la vista del bloc cocido con hilo de palma, de hojas burdas y toscas de colores disparejos y oscuros que usaba para escribir detalles del diario, listas de ingredientes y otras tonterías, uno de esos pequeños bloques multiusos que servían tan bien por su tamaño pequeño y estándar. Observo la pequeña y rudimentaria pluma antes de guardar ambas cosas en el bolsillo de su pantalón, levantando la cabeza para averiguar por qué demonios no le habían servido su cerveza de caña, entonces la descubrió frente a él y con eso comprobó lo mucho que necesitaba un descanso. Solo le dio un trago antes de girar y encararse al bar por un segundo. Reviso a las personas pero ninguna pareció reconocerle, conocía esa clase de farsa.

Se devolvía a la barra y miro al hombre que en este momento tomaba una cerveza de cereza, tan dulce como amarga. Le conocía de vista, uno de esos tipos que, por azares del destino una vez tuvo la fortuna de ser ayudado por semejante médico ¿Qué le había atendido a ese tipo? No lo recordaba, así como tampoco recordaba cómo es qué había pasado tantos minutos cruzando palabras con un sujeto que resultaba un incordio a su apacible forma de ser, y todo es porque… Detenerse y pensar en ello, de manera analítica era agradable, pero profundizar nunca ha sido lo suyo, es hasta desagradable. Se terminó aquella cerveza más rápido de lo esperado y sin paciencia se puso de pie y fue por otra, escogiéndola con ojo frio, que fuera de caña.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Sáb Abr 28, 2012 9:43 pm

“¿Cómo es que había llegado ahí?” Seguramente, si alguien le preguntara él no sabría qué responder. No podía dar una respuesta coherente que lo hubiera llevado esa particular noche a ese particular lugar. No era la gran cosa tampoco ya que sólo se había dedicado a caminar cual vagabundo por toda la ciudad hasta que precisamente ese pub había llamado su atención, más que los anteriores escondidos que había encontrado. Era curiosa su reacción. Tenía la barbilla de su rostro recargada en la palma de su mano izquierda mirando a algún punto existente sólo para él, sentando ahí en la barra, mientras escuchaba un golpe sobre la larga barra en la que estaba recargado, producto de la jarra de cerveza que había dejando sólo para él.

Aidan apenas levantó su mirada, sintiendo que el movimiento de su cuerpo fue breve pero lo suficientemente fuere como para hacer que sus cabellos rojos se recorrieran y cayeran tersamente por su piel hacía un lado. Luego de ver que el cantinero en particular no se interesaba en su presencia, tomó la orilla de la jarra para beber directamente de ella, con la espuma atrapando su paladar y sus labios mientras la fría y amarga bebida se deslizaba por su garganta, iniciando un arrítmico movimiento de su nuez, de arriba abajo.

Tensó su mano lentamente, frunciendo apenas el ceño cuando bajó la cerveza. Miró su mano derecha vendada torpemente y consideró en rehacer una vez el vendaje que leguas se notaba que fue hecho con toda la prisa del momento. Le dolía, pero no lo suficiente como para que ello le permitiera dejar de beber. Después de todo, Aidan estaba acostumbrado a esa clase de heridas y había aprendido a controlar después de tantos años dolores como eso. “Todo es mental” se solía repetir.

Soltó un resoplido molesto para sí mismo, pensando con un poco de irónia y diversión que no debería estar melancólico por una estupidez así. ¡Como si fuera la primera y última vez que le pasaba…! Pero ciertamente es que esta vez se había encariñado un poco más y cielos… quizás esa ridícula razón era la que lo mantenía en ese bar tontamente.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Mar Mayo 01, 2012 11:52 am

Había rechazado ya a tres bellas damas que pretendían un rato de su compañía. Uno debe de saber que si su deseo es tener una vida tranquila y sin problemas nunca debes de insultar a una dama por sobre ningún motivo. Era una regla simple a seguir en el mundo de la conquista, y como buen caballero les invito unos tragos mientras recibía adulaciones, llamándole por el apodo que usaba y apoyando sus carnosos pechos en su brazo. El estrés del trabajo había sido eliminado después de semejantes atenciones y aprovechando su gusto por la conversación averiguo ciertas cosas útiles de los movimientos de los alquimistas en la ciudad. Entonces, hubo algo por allí que lo distrajo, era un sutil aroma que provenía de un sitio cercano.

Se despidió de las chicas con calma, besándolas a todas en la boca pero acariciándole a cada una de las tres un área diferente del cuerpo. Ellas rieron, animadas y le dieron el espacio que Rost pedía tan amablemente. Recupero su espacio y su cerveza ala que le dio un trato añorado, llevándose algo de espuma en los labios que lamio con lentitud, probando cada pequeña burbuja de la espuma y de inmediato, apenas aparto el tarro, percibió de nuevo aquel aroma, un aroma que lo obsesionaba, no tan secretamente como debería, pero que reconocería no cualquier sitio. Sangre. Ladeo la cabeza y busco en la barra al causante de aquel excitante aroma y se llevó una frustrante sorpresa al ver aquella cabellera rojiza que caía por los hombros de aquel hombre grande.

Recordando sus propios pensamientos escritos hace un momento y la hostilidad que sentía hacía él de manera natural le fue muy natural el fruncir el ceño levemente, como queriendo declarar que no tenía derecho de estar aquí. Entonces le llego de nuevo el aroma sangriento y se levantó del banquillo lentamente para acercarse, no con aire muy agradable. Levaba el tarro en la mano y antes de dejarlo a un lado le dio un nuevo trago. Sin mediar palabra aun le observo, quizás desde muy cerca y paso la vista por el brazo, delineando hasta llegar a la mano herida.

De encontrarte en algún lado, esperaba que fuera de nuevo en el bosque, “golem de piedra” — comento como uno de esos saludos peculiares que se le ocurrían cuando no encontraba nada bueno que decir. Señalo la herida con un movimiento de cabeza y ladeo una sonrisa entretenida. — Pero debo admitir que huele muy bien por aquí… ¿Algún cariño excesivo te llevo a esto? — Pregunto antes de sentarse ordenadamente en el banquillo y extender su mano. — ¿Quieres que la revise? Un tratamiento fuera de mi horario resulta algo costo ¿Sabes? — Pero no movió su mano. — Tú decides…
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Dom Mayo 06, 2012 12:37 pm

Tomó con la mano izquierda un limón que estaba sobre la barra, para finalmente deslizarlo a sus labios, probando directamente su sabor y al momento de alejarlo, llevó hasta su boca nuevamente el refrescante y amargo sabor de aquella cerveza, un sabor que ciertamente no le terminaba ni de agradar ni de desagradar totalmente. Resopló, reprendiéndose mentalmente a sí mismo.

Luego de ello, cerró los ojos breves instantes antes de sentir cómo su cuerpo reaccionaba a una cercanía que iba hacía a él; esta habilidad no tenía nada de extraordinario, siendo cazador y después cuidador, viviendo mayoritariamente más en el bosque que en sí en la ciudad, tenía que aprender en más de un sentido a percibir cuando alguien podría estar rondando con cualquier intención.

A su nariz llegó un dulce aroma. ¿Quizás perfume de mujer? Dejó eso a un lado cuando escuchó una voz ciertamente masculina pero no por ello menos irritante; aunque curiosamente en ese momento, no provocó esa sensación en él, sino un leva sensación de ironía retorcida.

Aidan frunció el ceño, y el tatuaje que recorría la parte derecha de su rostro también se distorsionó, dejando ver una forma menos agradable que la que inicialmente habían marcado en el pelirrojo. Miró de soslayo al doctor que reconocía, mientras bebía un trago más, para hacer que su semblante se relajara sólo un poco.

Escuchó su voz y cuando se refirió a su mano, inevitablemente Aidan la observó. Sentía la palpitación de la herida, misma a la que consideró mojar de limón y sal para hacerla cerrar.

Amar es peligroso… ―comentó con desdén―, es por eso que siempre termino herido.

Cuando notó esa mano extendida diciendo que debía cuidarse, Aidan bajó su cerveza y la colocó en la barra, alejando su propia mano, mientras negaba con su rostro, rechanzando de esta manera la ayuda que le había ofrecido.

No pienso someter mis heridas a tus retorcidas filias… ―esbozó una sonrisa sensual, mientras volteaba su rostro para verlo directamente a los ojos―. Si tus servicios son caros, debo decirte que yo también lo soy… además… ―agitó su mano lastimada, donde en la venda se notaba que estaba manchada de sangre―. Si la tengo así es simplemente por que quiero… estoy de masoquista, dejando que esto me duela hasta que yo esté bien.

Arqueó la ceja y resopló.

Así que dejando eso a un lado… ¿se le ofrece algo… doctor?
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Miér Mayo 09, 2012 12:36 pm

Por eso es que prefiero nunca hacerlo. — Le devolvió el comentario cargado de desdén pues era lo único más o menos decente que podía profesar a este hombre. Su vista seguía puesta en aquella herida que llamaba poderosamente su atención. Todas estas tenían algo que contar, todas relataban un mini cuento en el que las ansias de descubrir al culpable volcaban la atención del espectador en la carne viva. Y él era un espectador muy apasionado. Se despidió d la mano por ahora y volvió a levantar la vista para encontrarse con osos ojos que le miraban sensuales, creyendo que con eso sería suficiente. — Admito que tengo varias filias…

Dejo la frase en el aire y apoyo su rostro en su puño, recargando su codo en la superficie de madera de la barra. El olor de la sangre se acrecentó mientras movía la mano y profirió una ligera sonrisa, imaginando como se encontraría esa herida sangrante debajo de ese mediocre vendaje. Ignoro su pregunta, alzando el tarro de cerveza para darle un trago nuevo. Su cruenta respuesta le causo gracia. Le causo tanta gracia que término riéndose, sin cubrirse la boca y llamando la atención de los que estaba allí, en el local. — Pero tú… tu no formas parte de ninguna de mis filias, no así lo que tienes allí. Huele delicioso… — hacía tiempo que no sentía ese deseo tan intenso por la sangre, un deseo peligroso de no ser bien controlado.

Estiro la mano, agarrando el vendaje para arrancárselo de un tirón, rápidamente. Sabía que no le ganaría en fuerza pero si lo haría en agilidad. Pronto vio la herida ya sin tapujos y sonrió medio victorioso. Necesitaba atención y parecía más una mordida que un rasguño. — Ahora se que quiero, Aidan Ruadhrí, quiero que me cuentes tu historia. De cómo te hiciste eso… — Respondió con tranquilidad, manteniendo el vendaje en su mano un momento, antes de tirarlo al suelo de tierra y pisarlo sin clemencia alguna.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Miér Mayo 09, 2012 3:11 pm

“¡Oh, así que también sabe reírse como la gente normal!” Ese fugaz pensamiento cruzó la mente de Aidan en unos breves segundos, segundos que el doctor usó para reírse de algo, aunque le pelirrojo no precisaba exactamente de qué. Se encogió lentamente de hombros sobre todo cuando descuidó su mano porque repentinamente se sentía como un animal que estuviera siendo vigilado por un depredador y de similar forma, su ceño se frunció y el resto de sus expresiones se contrajeron cuando el otro tomó el vendaje de su mano y lo jaló.

Aidan sintió perfectamente cómo el vendaje se deslizaba por su herida abierta, causándole punzadas de dolor, hasta que ésta quedó a la vista perfectamente. Resopló, sintiéndose irritado por esa sonrisa victoriosa de su cuerpo lastimado, donde escurrían lentamente gotas de sangre que no eran demasiadas, pero sí las suficientes para recordarle al pelirrojo que debía atenderse.

¿Por qué tendría que responderte eso? ―preguntó Aidan, no con desdén simplemente porque no le cabía que ese hombre, apenas conocido le exigiera de esa manera las cosas. No es que tampoco pensará en que tenía que pedírselo. Sencillamente era que pensaba en porqué debía hacerlo. El pelirrojo estuvo mirándolo a los ojos, en cómo observaba su mano, su sangre. Se preguntó si tenía obsesión por la sangre y sí era así, ¿por qué no torturarlo un poco? ―Mis heridas son al fin de cuentas sólo mis heridas.

Aidan miró su mano herida. Recordó exactamente como hace tan sólo unas pocas horas había terminando en esa situación y sonrió de lado, pensando que después de todo, la vida sí estaba hecha de salidas y llegadas.

Mi sangre no huele a nada… ―declaró, acercando su nariz a la herida para oler su sangre, más al no hallar algo así, bajo su mano hasta sus gruesos y mojados labios, abriendo la boca para sacar su mojada lengua y guiarla al inicio de la muñeca, donde una sangre había resbalado. Siguió el camino de la gota de sangre hasta llegar a la herida, misma que empezó a lamer sin pudor, casi desvergonzadamente.

Su intención no era parecer sensual, sino más bien molestar al doctor. Quizás le gustaba tanto la sangre que encontraba repulsivo el hecho de la mezclara con su saliva, ¿quién sabe? Sólo Rost, por supuesto.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Mar Mayo 15, 2012 2:49 pm

El olor de la sangre fresca, que le hacía pensar que aquella herida estaba abierta y cuyo pensamiento se afirmó al observar fijamente como resbalaba un poco de esta por la mano, solo le hizo confirmar lo que ya estaba sintiendo en su cuerpo. La deseaba, era verdad, ahora que entraba en contacto visual con esta podía sentirlo en su interior, escarbándole el cerebelo. Acababa de ganar una excusa para proceder.

Por el simple hecho de que te lo estoy pidiendo… ¿No te basta con ello? ¿Tengo que ser más “convincente”? — Pregunto con una ligera mueca en los labios, parecido a una sonrisa pero sin llegar a serlo. — Es verdad… pero para un médico son experiencia ganada…— Le siguió con la mirada, una mirada hambrienta que recorrió sus labios y después miro su lengua mientras subía por el brazo y llegaba a la herida. No sabía que era lo que pretendía hacer Aidan al lamerse la herida, pero aquello lo encendió un poco más.

Estiro la mano y sostuvo el pulgar del pelirrojo, apretándolo entre sus dedos mientras presionaba justo en el telón, dominándolo con ese simple gesto para acercarla a sus labios. — Puedes decir eso si no estás acostumbrado a la sangre humana como yo. Después de todo la sangre de dragón es de un olor muy intenso que a la larga, puede atrofiar el olfato de un humano… Pero, tu sangre huele, y huele bien… — dijo, mirándole un momento fijo a los ojos., con su uña haciendo presión en esa zona. Le dejaría ir en breve, pero no antes de…

Olio ese peculiar aroma, oxido, proteínas. Pocas sangres huelen de esta manera. No se negó a lo que deseaba, ignorando incluso la presencia misma de Aidan, aunque sostuviera su mano con firmeza. Le imito, pasando su lengua, suave y porosa, limpia, por la herida, recogiendo un poco de sangre que llevó a su boca y tragó. Se apartó casi de inmediato y le soltó. Sonreía más tranquilamente ahora que su deseo había sido medianamente cumplido, pero aun cínico. Estiro la mano y pidió que le pasaran su morral y cuando lo tuvo en la mano lo abrió y busco alguna que otra cosa dentro.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Vie Mayo 25, 2012 2:20 pm

Durante algunos instantes que el pelirrojo no se detuvo a contar, mientras el doctor con determinada certeza manipulaba su mano, se preguntó qué era exactamente lo que ellos estaban haciendo en realidad. En un principio le había parecido una tensa plática entre dos personas que se esfuerzan por no decir lo que estaban realmente pensando; sin embargo, ahora más bien parecía una lucha de poder… y hasta de seducción.

Aidan no negaba que cuando le conoció, el carácter fuerte del doctor le había atraído, pero también fue inevitable que en más de una ocasión terminaran chocando ambos temperamentos, justo como ahora lo estaban haciendo, aunque ciertamente de un modo más apasionante. Por esa misma razón, Aidan no podía apartar sus ojos de los labios de Rost mientras estos dejaban escapar algunas cuantas palabras que llegaron a oídos del pelirrojo y quedaron ahí varios instantes hasta que el doctor se le ocurrió presionar con más fuerza en sus dedos, cosa que le hizo momentáneamente cerrar los ojos.

Al abrirlos, no esperaba ver la lengua de Rost tan cerca de su mano que pudo sentir cómo deambulaba por su herida para llevarse unas cuantas gotas de su sangre a la boca. Por acto reflejo, Aidan emitió un pequeño quejido que fue tragado por el ambiente ruidoso del pub.

¿Satisfecho? ―preguntó con una leve sensación amarga en la boca, quizás producto de la cerveza olvidada en algún rincón de la barra. Le observó, a él y a su maletín, preguntándose si el doctor venía directamente del trabajo o es que le daba por cargar un botiquín para todos lados. Resopló cuando se dio cuenta de que no había movido su mano y que ésta seguía elevada, como esperando más atención de parte de Rost, molestia que también parecía haber llegado sutilmente a su ingle.

Regresó su mano para hacerla descansar en su muslo y de paso reacomodarse en su asiento, aliviando así momentáneamente la incomodidad en la que había sumergido su cuerpo. Recordó su cerveza y bebió otro trago más de ella, sintiendo el frescor que le relajó también, dejando caer hacía atrás su cabeza, para que sus cabellos rojos cayeran, mostrando sin importar el tatuaje que recorría su rostro. Al regresar a su posición normal, sonrió brevemente, sintiendo que la tensión de su cuerpo había desaparecido. Inclusive ese dolor que sentía y el mismo que lo había llevado a ese bar, había curiosamente menguado por la presencia de Rost.

Si me atiendes… ¿pagaré con mi cuerpo? ―dijo, bromeando roncamente.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Mar Mayo 29, 2012 6:28 pm

Para el médico, hombre de firmes creencias personales, la palabra “deseo” no tenía únicamente un contexto sexual. Cierto es que se pueden desear muchas cosas en la vida, pero cuando ese “algo” se convierte en “alguien” la palabra tomaba un matiz sexual y posesivo. Rost jamás en su vida había sido de nadie, ni de sus padres, ni de su hermano muerto. Nadie tenía derecho sobre él y, así también, jamás pensó en tener a alguien para sí de esa manera. Es decir, hablando en términos generalizados, no deseaba nada de nadie. Solo aprovechaba lo que tocaba a su puerta. Y pese a sus pronósticos, aquí yacía, en un lugar inesperado “charlando” con aquel hombre que le sacaba de sus casillas.

Si bien recordaba de lo que habían hablado, de las expresiones de ambos, del clima, no podía recordar el motivo por el cual sintió tanta molestia en ese momento. Pero días después, en su hogar, mientras atendía a un paciente en su consultorio se dio cuenta que todo se trataba de ritmo. Aidan no solamente se movía a un ritmo único, extrañado para él, sino que además había sido arrastrado a ese ritmo y había terminado saliéndose de sus casillas. No grito, por supuesto y siempre fue cínicamente elocuente, pero dentro de sí, estuvo escarbando aquella idea obstinada de cruzarle la garganta con un bisturí. Ahora se le había otorgado el beneficio de la duda.

Escucho aquella única palabra, que le hizo desviar la mirada del morral que registraba para observarle por un segundo. Aquella sonrisa fútil, hambrienta y mordaz, volvió a aparecer, por lo que no necesito responderle con palabras. Saco del morral un pequeño frasco de vidrio grueso que llevaba dentro varías agujas de diferente grosor, nadando en un líquido que actuaba de desinfectante. Después saco algo de hilo y un bote que traía doble tapa. Aparto el morral y examino lo extraído, si, allí tenía todo lo que requería para el tratamiento. Por el rabillo del ojo miro como se reacomodaba pero le pasó desapercibido o más bien, desinteresadamente el acto en sí.

Sube tu mano a la barra… — ordeno tácitamente, dándole unos minutos para que lo hiciera mientras abría el frasco de las dos tapas. — No, no acepto pagos insustanciales y menos por mi trabajo. Si no tienes para pagar ahora me lo puedes poner como favor y te lo cobrare después. — Observo la herida y usando su mano derecha presiono y la abrió un poco, examinando el interior con su hábil ojo, buscando alguna infección. De repente tuvo más luz y la agradeció con un gesto. También había gente mirándole pero no los percibía. Rost acababa de tomar su faceta de médico y su único interés era la herida frente a él.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Vie Jun 08, 2012 9:56 pm

Aidan no estaba acostumbrado a que le ordenaran desde sus pubertos 11 años, por la sencilla razón de que había nacido con un temperamento como el mismo fuego. Pocas personas tenían la capacidad de hacer que Aidan los obedeciera. Generalmente, se movía a su ritmo, a sus andanzas, era difícil de manipular porque Aidan era hábil en descolocar a las personas con observaciones que quizás parecían inútiles para otros. Y ahora, repentinamente, después de muchas lunas, llegaba un doctor que simplemente le ordenaba las cosas porque sí. Aquello le hizo dibujar en su rostro una amplia sonrisa que esta vez no se esforzó en ocultar. Era gracioso, de verdad que este doctor le estaba resultando muy gracioso.

Pero de alguna manera, Aidan acabó haciéndolo. Deslizó su mano en la barra, permitiendo que el doctor la hiciera suya del modo que deseara. Sintió aquella presión y tuvo deseos por un instante de golpearlo por el dolor que aquello causaba, más no tardó demasiado en controlarse. Respiró profundamente, ignorando la bebida, el ambiente, los que estaban a su alrededor y también ignorándose inclusive a sí mismo para ver a Rost. Observó sin duda lo que era la escencia misma del doctor, su modo de actuar y de trabajar.

Tengo con qué pagarte… ―dijo sin más, sin estar completamente seguro de que Rost le escucharía ya que parecía estar más entretenido con su herida―. Pero estoy con la gran duda… ¿pagarte…? Quizás no lo haga para usarlo como pretexto después para volver a verte.

Aquello, que se asemejaba una confesión, Aidan lo hizo adrede. Si tenía ganas de pelearse una vez más con él, quizás tenía que ver con que sentía una odiosa y dulce atracción hacía ese doctor. No era algo como atracción a primera vista. Era algo más como curiosidad por una personalidad tan apasionada y decidida. Recargado en su palma libre, miraba las hábiles manos de Rost, teniendo un breve momento de pensamientos insanos respecto a ello.

También tengo otra difícil duda… ¿ésas manos serán tan hábiles como se ven? ―una sonrisa ladina atravesó su atractivo rostro. ¿Cómo carajos había pasado del pleito al coqueteo? Ese doctor tenía consecuencias graves en él. Lo distorsionaba seriamente.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Dom Jun 10, 2012 4:51 pm

Sintió en sus dedos la tensión que provoco el dolor de lo que estaba haciendo pero ni así se detuvo. Aquello el gustaba, que sufriera un poco y con ello ponerlo en su sitio, que aprendiera que no debía meterse en un campo que no conocía. Observo de reojo la lámpara puesta cerca, sostenida por el hombre que controlaba las bebidas en el pub. Levanto el frasco de doble tapa y descorcho la primera con un giro fuerte, a presión. Lo dejó a un lado y levanto la vista al encargado. Le pido una botella de un licor en específico, haciendo una pausa en el tratamiento. Levanto la vista y se fijó en Aidan, mirando sus ojos mientras se mordía el labio inferior.

¿Pretexto para verme de nuevo? De verdad eres un masoquista… — Ladeo una sonrisa, mostrando, eso sí, con un toque ligero de autosuficiencia y confianza, lo que le había agradado el hecho de que aquellas palabras fueran dichos. Le alimentaba el ego, aunque también se enfrenaba a algo desconocido que lejos de asustarle, le atraía poderosamente la atención. La fuerte incertidumbre del “¿Qué tal si…?”. Recibió la botella de licor y pidió que la abrieran, al tiempo que extendía las manos para dejarse mojar con el líquido y lavarse las manos con este. Lo hizo con paciencia, revisándose bien cualquier área que pudiera tener suciedad. Agradeció al encargado y regreso al tratamiento, tomando la botella de doble tapa corriéndole la segunda y vertiendo un poco en la herida, abriéndola de nuevo con dos dedos.

Se sacudió las manos y abrió el frasco con las agujas, analizando la piel de Aidan antes de escoger específicamente un tamaño, que tomo sin tener que buscarlo, con una habilidad que solo alguien que conoce bien sus instrumentos puede desarrollar. Lo siguiente fue preparar el hilo. Cortó el pedazo justo y lo paso por la aguja. La gente estaba absorta en el morbo, observando a un médico que en breve cocería a una persona allí, sin anestesia ni nada de por medio. Se ayudó con su mano izquierda para sostener la mano, pues un movimiento no planeado podría causar un desgarre problemático.

¿Cuál es la diversión si te lo digo Aidan? Mejor te dejo averiguarlo por tu cuenta. — Le propuso, en una invitación clara. Tomo entre su índice y el pulgar la aguja y sin ceremonias empezó a pasarla por un extremo de la herida. Cruzo el hilo y lo detuvo allí, apoyando la aguja en la mano y haciendo un firme nudo, antes de seguir. De repente pareciera que no era piel lo que estaba cociendo, sino un cuero delgado pero bien trabajado. La aguja pasaba fácil, abriendo la piel para juntarla y continuar y Rost trabajaba sin pausas pero sin prisas, con el movimiento adecuado de muñecas y dejando la distancia perfecta entre cada punto.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Mar Jun 12, 2012 10:35 am

Bueno, sí suelo ser masoquista. Si trabajo con dragones, ¿por qué entonces no podría convivir con personas? A mi punto de vista, no hay nada más espeluznante que eso.

No dijo nada cuando notó las agujas y la bebida que Rost había pedido. Era cierto que Aidan no era un médico propiamente de humanos pero sí de dragones, además de que no se necesitaba tanto ingenio para descubrir qué seguía a continuación; bastaba con un simple asomo a su herida y después al doctor para comprender que el otro pretendía coserlo. El pelirrojo respiró hondo lentamente, exhalando el aire de aquella manera pausada y quizás hasta exasperante, pero tenía que hacer algo así si no es que quería terminar retorciéndose de dolor, cual vil crío infantil. Hasta que volvió a escuchar la voz de Rost.

Me gusta descubrir las cosas por mi mismo… soy un maldito curioso de naturaleza… pero dado que tú has propuesto aquello, ahora está en mi decir que sí.

Instintivamente, su cuerpo intentó retroceder su mano al sentir la primera vez que le traspasaba la aguja, más Rost lo tenía lo suficientemente atrapado como para que el otro pudiese escapar. Mordió su labio inferior, intentando moverse lo menos posible a medida que la aguja pasaba y después del tercer pinchazo, comprendió que sólo sentía la tensión cuando la piel era atravesada y el hilo seguir la línea de aquel pequeño orificio en su piel.

De un momento a otro, comenzó a hacer comparaciones absurdas y fuera de lugar al ver esa aguja entrando y saliendo rítmicamente de su piel, misma que parecía húmeda, ¿de qué? Quien sabe, pero parecía moverse al ritmo de que esa aguja comenzaba a unirse con él mismo.

«Deja de comparar todo con tu pene» se reprendió mentalmente, emitiendo un gruñido en voz alta, aunque sintió que ese regaño para sí mismo había llegado un poco tarde. Sentía una pulsión en su ingle, tensión en sus testículos y cómo su miembro, sin permiso de su dueño, había comenzado a ponerse duro, creando apenas una visión de si mismo como marca en su pantalón.

«Ponerme duro por un aguja…» la idea en sí, sonaba ridícula, de modo que miró a Rost, dedicándole una ligera mirada de reproche. No tenía ese doctor porqué ponerlo duro. Y si seguía así, seguramente no tardaría alguien en percatarse del problema que tenía Aidan entre las piernas.

Quizás un buen uso de esas manos, es necesario ahora ―malditas expresiones de doble sentido.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Miér Jun 13, 2012 7:00 pm

Dicho en esas palabras estoy completamente de acuerdo… — Hablaba corto, apenas soltando aire, con la voz en un susurro para no contaminar su trabajo ni con su propio aliento. Y ninguna pausa le interrumpía, ninguna voz proveniente del pub, ninguna carcajada o muestra de interés. Den algún momento escucho preguntas pero no hizo caso alguno. Todo estaba lejos de importunarle ahora. Todo excepto su paciente, que en este momento se trataba del pelirrojo desquiciante aquel. Pero el escenario que había creado era bastante provechoso. Tenerlo quieto y bajo su control un rato le gusto. — Lo que dices es contradictorio… — se mofo ligeramente. — ¿Tanto duele que no puedes expresarte correctamente? — eso fue cruel le dio lo mismo.

Le gusto que se comportara tranquilamente, que no se moviera ni le estorbara de ninguna manera, haciendo su trabajo mucho más fácil y rápido. Por allí se escucharon algunas exclamaciones a favor del paciente que parecía casi absorto del dolor. Rost solo escucho el gruñido que escapo de la garganta a su lado, lo que lo hizo mirarle de reojo, sin comprender si se debía al dolor o a otra cosa. Volvió al trabajo y con pocas puntadas por hacer, ignoro la mirada de parte del pelirrojo para pasar la aguja unas cuantas veces más y entonces anudar, terminando así con la curación. Se enderezo y estiro la espalda, haciendo que su cuerpo se estirara y se soltara, haciendo los huesos crujir.

Tomo el frasco de la doble tapa y una gasa desechable que mojo un poco con el líquido. La gente empezó a dispersarse cuando el morbo de ver que cosían a alguien pasó. Mojo la herida tranquilamente, limpiándola y entonces, apartando la gasa saco la venda. Siendo sinceros, al principio no comprendió sus palabras. Tomo la venta y le dio la primera vuelta, la más difícil y entonces le miro. — Es una pena que las mías estén ocupadas atendiéndote… — devolvió el doble sentido y terminó de poner la venda, asegurándola firmemente y mirándole por un segundo con un gesto amenazador, advirtiéndole que no se le ocurriera quitársela.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Lun Jun 18, 2012 1:50 pm

Aquella respuesta le agradó, porque quedaba claro que Rost era un hombre que podía defenderse de cualquier que lanzara un ataque directo, cualquier hombre, incluido Aidan y si había algo que le atraía de sobremanera al pelirrojo eran aquellos seres que no eran precisamente inocentes… sino que dentro de sí tenían demasiado calor como para derretir a quien pudiera tocar sólo un poco más allá. Esa afirmación mental le hizo endurecer un poco más.

Desvió de un momento para otro la venda, comparándola con precaria forma en la que él la había atado y pronto llegó a la conclusión de que Rost sin duda debía ser muy bueno en lo que hacía, jeje… ¡Ya! ¡Basta de tener pensamientos calientes con ese doctor pegado a la pared y Aidan detrás tomándolo duramente y con pasión! Bajó la mano sonriéndole, ya que obviamente no se quitaría aquella venda, simplemente porque parecía lo suficientemente atada como para que él siquiera intentase eso.

Luego buscó entre los bolsillos traseros de su pantalón, levantándose en el proceso, por ende, su pantalón de por sí ceñido a su cuerpo acentuó más su figura al quedar a la vista su pene erguido pero apretado por la tela, aunque por la oscuridad del pub, sólo alguien acostumbrado a la oscuridad podría darse cuenta de la erección que empezaba a molestarle, exigiendo liberarse con pleno orgullo. Cuando volvió a sentarse, tenía entre sus manos una cartera de piel de algún extraño animal. Sonrió y miró a Rost.

Y bien, doc… ¿cuánto le debo por sus encantadoras atenciones? ―preguntó, mirándole fijamente, relamiéndose sutilmente sus labios, enviándole sin darse cuenta, señales que decían cómo lo había calentado y que su imaginación empezaba a adueñarse de Rost en varías posiciones. ―Soy un chico bueno y sé que te lo debo, además de que… ―ladeó un poco el rostro para luego sonreír de manera casi sensual―. Gracias por la ayuda de sus manos, creo que me hubiera desangrado… en realidad no estoy seguro si esta noche hubiera atendido la herida, así que gracias.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Mar Jun 26, 2012 4:07 pm

Su vista escrutadora examino un momento más la venda aplicada en la herida, un buen trabajo sin duda alguna y satisfecho con el trabajo como se encontraba en ese momento, decidió poner fin al tratamiento y comenzar a recoger las cosas. Guardo la aguja usada con el pedazo de hilo que le quedaba en una pequeña bolsa de cuero que metió en un compartimiento pequeño pero interno de su morral, donde permanecería hasta ser completamente lavada y desinfectada. Cerro el frasco de doble tapa a conciencia, revisando que no tuviera ninguna fuga y lo metió al moral también. De igual manera, pero con menos cuidado, guardo el carrete de hilo.

Estiro la mano por su trago y se lo tomo todo de una sola vez, liberando el aire contenido en un jadeo mientras echaba la cabeza hacía atrás y respiraba rápido. El líquido bajo por su garganta prácticamente sin obstáculos y apenas lo termino se pidió otro en seguida. Eso de hacer horas extras, no terminaba de acostumbrarse. A su lado Aidan se ponía de pie, por lo que le siguió con la mirada astutamente, bordeando su cuerpo hasta dar con la entrepierna que mostraba claros síntomas de endurecimiento. Se lamio el labio inferior, probando el sabor de su propio sudor. No hizo ningún comentario y se recargo en la barra, fijando la vista en aquella cartera de cuero y preguntándose qué tendría allí dentro que pudiera interesarle a él más de lo que le atraía el bulto de sus pantalones.

Siguió mirando la cartera en sus manos hasta que se sentó nuevamente y volvieron a conectarse con la mirada. Se sentía interesado por el extraño gesto y la pequeña cartera que descansaba en esa ancha mano de largos dedos. ¿Qué tendría allí? ¿Alguna muestra única de cierta planta? Sonrió. — Hablas extraño… — comento, mirando de nuevo la cartera para enarcar una ceja. — Lo que sea que tengas allí no creo que sea suficiente para pagarme… — Piensa un poco en como esta de abastecimientos. Una curación como la que hizo no le proporcionaría gran cantidad de comida y ahora le interesaba otra cosa. — Bien, quiero un kilo de escamas de dragón, de preferencia del primer cambio que hacen después de nacer. — Piensa de nuevo. — Ha si… y quiero cascarón de huevo, uno entero. Ese sería un buen pago. — En un mundo donde el dinero no existe, nada como conseguir cosas valiosas de otra forma. Rost también sabía hacer negocios.

Enarco una ceja al escucharle decir aquello, por muy delicioso que fuera el mirarle, sus palabras sacaban a flote su lado de médico en lugar del de un joven activo sexualmente. Suspiro y atrajo su copa, dándole un trago, medio fastidiado porque no tenía nada con que golpearle. — Puedo apostar a que no lo harías… — Responde tácito, divirtiéndose con la imagen que se le formo en su mente, donde el pelirrojo se desangraba lentamente por su mano. Cosa imposible claro. — No hay por qué… — Respondió tranquilamente ladeando una sonrisa pues curarlo no parecía ser todo lo que le había hecho y eso le gustaba.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Jue Jun 28, 2012 1:48 pm

Aidan divertido se encogió de hombros, volviendo a ponerse de pie, mientras guardaba aquella extraña cartera que siempre cargaba y que todos rechazaban. Se rió por lo bajo, y no pudo evitar susurrarle a Rost unas palabras que circularon en su mente en esos instantes.

Es una lástima… eres la tercera persona que rechaza esto sin siquiera haberlo visto, supongo que piensan que entre más visible sea el pago, será mejor ―se dispuso a escuchar lo que en realidad quería el doctor, haciendo una anotación mental de cada cosa, prácticamente escribiéndola en su mente para después encontrarlas y seguramente dárselas a la mayor brevedad posible―. Bien, de acuerdo. No debe ser difícil encontrar a un doctor con tu apariencia, así que quizás mañana mismo en la noche te lo vaya a dejar donde labores.

Se concentró unos instantes en aquellos labios y a su mente vino la fugaz imagen de la boca de Rost lamiendo y apretando con sus labios su erguida extensión. Aquella fantasía le provocó un punzada más en su miembro y Aidan supo inmediatamente que tendría que usar a su buena amiga mano si se seguía calentando más. Pero es que era excitante tener a la persona de tu deseo frente a ti y saber que al mismo tiempo no le agradabas. De alguna manera, sólo sabía que aquella extraña y amarga sensación hacía que su miembro se frotara descarado contra la tela de su pantalón deseando ahora mismo colocar a Rost sobre la barra, escuchando sus maldiciones mientras se frotaba contra él y lo hacía suyo.

Déjame invitarte otro trago además… ―dijo, llamando al hombre que los atendía, para que le sirviera una nueva ronda de su trago a Rost. Disfrutaba verlo beber, y la manera en la que sus labios brillaban luego de dejar caer sobre sí, una deliciosa humedad. Respirando profundo, Aidan se puso de pie, sintiendo la incomodidad de su entrepierna apretada ya.

Hace un rato me pareció que estaba ocupada en otra clase de situación… ―sonrió de lado y miró a su alrededor, a las damas que parecían estar viendo a Rost desde hacía un rato―. ¿Quieres que te regrese a las mujeres con las que hablabas? Sé que puedes ir por tu cuenta por ellas en cualquier momento, pero puedo facilitarte la molestia… ―susurró. Y si bien, el doctor lo ponía bien duro y de alguna manera sutil se insinuaba frente a él, Aidan no estaba seguro de qué clase de preferencias tenía el doctor.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Dom Jul 15, 2012 11:07 am

Fue imposible que no enarcara una ceja ante aquellas palabras tan bien susurradas en su oído, una de las áreas más sensibles en su cuerpo. Le observo de reojo, con la copa entre su dedo índice y el pulgar, bien sostenida pero sin levantarla de la barra, donde también recargaba el codo. — No se trata de ello ¿Sabes? Simplemente, allí no hay nada tan pequeño como para que me satisfaga. Lo que me gusta de pago es lo que se guarda alguien entre los pantalones o bien, lo que se encuentra en el ambiente pero no es de fácil recolección. — Ladeo una sonrisa, pues de antemano sabia que terminaría preguntándole, ya que su naturaleza era la de curiosear.

Bueno, la tercera es la vencida ¿Puedo saber que contiene? — Quizás no fuera necesario, pero sus dedos, los de la mano libre, se rozaron contra aquel brazo musculoso que le pertenecía al pelirrojo. — Te lo agradezco, — dijo por lo de sus cosas. — Será fácil encontrarme, vivo al este, lejos de la ciudad, es una cabaña de dos pisos, grande, que uso como consultorio también. — Se encogió de hombros al terminar. Al parecer y sin debida premeditación, su lengua se paso por los labios, lentamente, humedeciéndolos, recogiendo una gota de licor que se perdió en el camino.

¿Otro? Aun no termino este… — pero no lo rechazo, agradeció el trago con una sonrisa medio picara y paso la lengua por el borde, oliendo lo que se le servía. Era el mismo trago y lo combino con la otra copa. Le siguió con la mirada, bajando por su pecho, recorriendo su cuerpo hasta el bulto en su entrepierna que le hizo sentir… ¿Cuál era la palabra? Importante. Quizás fuera eso. Sin sentirse entrometido, levanto la cabeza y le miro, esta vez a la cabeza. — En realidad no es eso lo que paso. Solo te use para alejarme de ellas, aunque puedo tenerlas cuando yo quiera.

Se giro a mirarlas, levanto la copa, les sonrió y bebió, ellas lo imitaron y bebieron también, riendo contentas por algo de atención de su parte. Bajo la copa de nuevo, pensativo, mirando la madera y después al pelirrojo. — Hablando claramente, puedo tener a quien yo quiera, sin importar de quien se trate… — al decir “trate”, le ve el pene deliberadamente, sonriendo. — Ni si es hombre o mujer… — Sonríe.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Lun Jul 16, 2012 12:19 am

El rostro de Aidan pareció inmune a las palabras, pues sencillamente permaneció sin expresión alguna en ese atractivo rostro. Se sentía levemente divertido pero por unos instantes la sonrisa se había desvanecido de su rostro y se había limitado a seguir con la mirada a Rost, a escucharle debajo del murmullo interminable de las pláticas, a esa tos fuera de tiempo que parecía nunca acabar de alguien lejano a ellos. Repentinamente, más sin despegar su vista de los ojos del otro, sintió el dulce y tentador placer de la caricia de Rost excitar su piel gruesa y fría, sintiendo un contacto tan cercano y al mismo tiempo tan breve, que no pudo hacer más que cerrar los ojos durante unos segundos y volver a sonreír.

Te llevaré entonces en ese lugar lo que pides ―aseguró Aidan, mientras acomodaba el largo de su cabello una vez más hacía atrás―. Lo que traigo en el bolsillo de mi pantalón, protegido entre piel de animal, es ceniza… ceniza del corazón de un dragón. Ideal para curar de enfermedades mortales, así como también para, según muchos, alargar la vida. Para liberar de toda clase de venenos y también para purificar. La ceniza del corazón de un Dragón no es prácticamente imposible de conseguir como sabrás… ―Se encogió de hombros―. Algún día conseguiré algún comprador.

Luego de aquella confesión una risa ronca y divertida brotó sin más de la garganta de Aidan. Se sentía realmente impresionado por la sinceridad del doctor que simplemente no pudo hacer más que reírse. Sus cabellos se agitaron al movimiento de su rostro mientars negaba y recuperaba el aliento.

De modo que sólo me usaste todo este tiempo. Y yo que me creía especial. ―Miró también a las mujeres, repasando su esplendorosa anatomía. Si Aidan tuviese un interés por ellas, seguramente las hubiera mirado con algo más que simple desdén. Sólo se descubrió atrapado cuando el otro sin muchos rodeos miró su pene erecto y atrapado, escuchando aquella declaración que sin duda fue la definitiva. Aidan no se molestó en ocultarlo, consideró que no tenía ningún sentido mostrar su notoria erección―. Qué arrogancia, doctor. Decir así que puede tener a cualquiera. Lo creo capaz sí, pero no sé que tan dispuestos estén aquellos que son su blanco… ―Aidan arrojó hacía un lado su tarro de cerveza ya vacía, riendo suavemente. Se incorporó lentamente, pero se aproximó a Rost. Pronto, su entrepierna estuvo posándose sobre la rodilla de Rost, rozándose, estimulándose propia y descaradamente, luego su mano recién curada levantó la barbilla del doctor y se acercó a él sin besarlo, simplemente para hacer que sus alientos chocaran―. Me puede poner muy duro doctor, pero aquí yo no soy el cazado.

Luego de ello, se separó sin más, mirando al mesero para asentirle, diciendo que pronto el pago de lo consumido llegaría a sus manos. Le dedicó una última mirada a Rost, y le sonrió de lado, sensual e inclinó levemente su cabeza.

Nos vemos la próxima noche doctor… o quizás esta misma―musitó, abriéndose paso entre el pub, haciéndole con estas palabras una sutil invitación para que lo siguiera… si quería. Luego salió del lugar, pero Aidan no se fue…

No. Decidió quedarse a las afueras del pub, en la orilla, donde había demasiada oscuridad para ser visto. Si tenía suerte, el doctor saldría dentro de un rato, y podría atraparlo… y devorar sus labios en la oscuridad.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Mar Jul 24, 2012 12:59 pm

¿Por qué le había dicho donde vivía con tanta facilidad? Siendo doctor es verdad que no puede ocultar donde tiene su consultorio y el vivir arriba de la sala de emergencias le suponía estar siempre pendiente por si alguien lo necesitaba. Pero eso era para sus pacientes. Ahora bien, el grandulón y sexy –se mordió la parte interna de la boca en este momento-, pelirrojo, acababa de ser cocido públicamente sin perder su dignidad y ganado en cambio un vistoso bulto que comenzaba a atraer su atención poderosamente. Eso lo convertía en su paciente fuera de lo que deseara averiguar de qué longitud y grosor era el mástil de su entrepierna. Pero no olvidaba su lado negociante y su interés pareció desviarse hacia ese polvo en su cartera.

— Mejor ve después de diez días, necesitaré quitarte los puntos y entonces podrás pagarme y Aidan, no busques otro comprador para ese polvo, como dije, la tercera es la vencida y estoy muy interesado en sus beneficios y claro, la inusual obtención del mismo.
— Era bien sabido que los dragones eran criaturas míticas, muy poderosas, de una alta longevidad y con una magia que solo ellos pueden entender, también y así mismo, los mitos sobre lo que sucedía con aquellos que consumían productos de dragón habían quedado comprobados en el fuero mismo de la emergencia médica. Rost lo sabía bien y haría un buen y cuidado uso de este. Deseaba el polvo, pero fue frío, dejando entrever solo un poco del interés científico que lo embargo en su momento.

Su propia confesión le causó una gracia dispareja, sin dejar en claro si se trataba o no de la verdad, era más que obvio que se sintió mucho más cómodo con el pelirrojo que con las mujeres, que apenas con un grado de alcohol es más que suficiente para que te manoseen. No todas son así, pero las hay y las hay bastantes. — Lo siento, la vida tiene malas sorpresas para todos. — Respondió melodramático, burlón en la sátira misma del deseo roto. Arrogante era una palabra que lo definía a las maravillas y no intento ocultar la placidez que le recorrió al saberlo. — Los que son mis blancos terminan cayendo tarde o temprano, los cace o no, ellos vuelven a mi… — Aseguro con total seguridad pues no solo era conocido como buen doctor.

Pero de repente su propia puesta en escena pareció tambalearse al sentir de manera inesperada aquel bulto contra su rodilla. Frunció el ceño pero no se inmuto, incluso jugo un poco con fuego y presiono con su rodilla, dándose un mapa mental de la erección prisionera. Se encontró con sus ojos y se mantuvo quieto, sin hablar con su quijada levantada y sostenida por esa mano y sus pocos vellos de barba rozando la piel y parte de la venda. ¿Qué no era el cazado? ¡Soberano descarado! Ese fue un movimiento que no se esperó en absoluto. Sus palabras llegaron medio huecas y simplemente lo miro, quieto, contenido en su mismo, hasta que desapareció.

Sintió una extraña libertad, combinándose con un desasosiego que le hizo gruñir. Se engaña a aceptar el hecho de lo que ocurría aquí. Pero conforme el tiempo pasaba y bebía sus dos copas, una por una, se fue relajando y dejo entrar la frase en su cerebro para ser procesada. Tardo más de media hora en beberse sus tragos, se despidió de los demás, incluyendo a las chicas y, echándose su morral al hombro salió del pub. Contra su deseo de ignorar, lo primero que hizo fue voltear a un lado y después al otro, buscándole pero sin mover nada más allá de la cabeza. No esperaba que estuviera aquí.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Dom Ago 12, 2012 1:46 am

¿Cuánto tiempo había pasado ya, desde que estaba en esa pequeña esquina oscura en la que apenas podía distinguirse su presencia? No lo sabía exactamente, no sólo porque de noche era más difícil calcular el tiempo, sino porque sencillamente no le estaba dando demasiada importancia a éste en ese momento. Pero existía algo de lo que sí estaba totalmente seguro es que había tenido el tiempo suficiente para calmar su erguida extensión. Ahora estaba menos tensa y poco a poco el bulto demasiado obvio en su pantalón había descendido para solamente dejar la marca clara de que su sexo era de ese tamaño que el pantalón marcaba naturalmente. El aire helado de la noche había ayudado bastante para ello, ya que no quería estarse masturbándose ahí mismo, aunque en el fondo no dejaba de pensar que hubiese divertido que Rost, sólo Rost, lo hubiera sorprendido masturbándose con ganas… ¡Y mierda! ¡Ésas sí que le sobraban!

Miró hacía la entrada de aquel pub una vez más. En realidad había estado desde hacía un rato en irse, pero algo lo mantenía atado ahí, sin saber qué. Quizás la esperanza, o quizás la misma desesperanza. No tenía muy claro aquello, así que sólo permaneció de pie en su oscuridad, preguntándose casi infantilmente en qué momento podría salir Rost. Resopló débilmente cuando finalmente notó que alguien salía. Estrechó sus ojos para ver mejor y sonrió cuando notó aquella forma del cuerpo que había apreciado dentro de ese pub en más de una ocasión. Tranquilo y silencioso caminó hacía Rost y, tomándolo por el brazo, lo arrastró a la oscuridad que anteriormente había protegido a él.

Sonrió divertido, aquello bien podría haber sido un secuestro. Pegó la espalda del doctor a su pecho y con ambas manos lo sujetó. Aprovechó la ropa de Rost para que una de sus manos se hundiera através de esta, para poder tocar su piel, su deliciosa piel que anhelaba sentir una vez más cerca de él. Su mano inquieta llegó hasta la tetilla del otro y la pellizcó sin pudor.

-Rost… -murmuró su voz ronca por el calor, y no dijo nada más, pues sus labios buscaron el cuello del otro, lamiéndolo, succionándolo para dejarle una marca que quizás ahora no se veía pero Aidan sabía que más adelante si. Cerró los ojos, disfrutando de ese momento de placer breve, caliente, que estaba teniendo con ese arrogante doctor en ese lugar. Ah, pero Aidan no buscaba sexo alocado en un lugar inadecuado en ese momento. No, no quería actuar de esa manera, así que se alejó sintiendo que el calor volvía con más rapidez a su cuerpo de la que había tardado en irse.

Su respiración estaba agitada cuando se separo, estaba receptivo a cualquier movimiento de Rost, hasta incluso un golpe de éste luego de escena que había montado, tratando de calmar un poco los más oscuros y pervertidos deseos que Rost había despertado en él. Pero ahora sólo quería una cosa… sólo una. Quería los labios de Rost, quería perderse y hundirse en su boca, devorar esos labios que anteriormente parecían serle negados. Quería besarlo y hacerle saber que con eso, que sólo con eso, esta noche quería dejarlo marcado permanentemente. Jadeó ronco y sin poder evitar su expresión, exclamó ronco.

-Quiero besarlo, doctor –no lo calló, no había razón alguna en ello. Si el doctor le daba la golpiza de su vida… bueno, habría valido la pena.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Dom Ago 12, 2012 1:03 pm

Su mente le había dejado bien claro que en ese momento el cuidador no estaría por allí, así que cuando llego por detrás y le sujeto, tuvo un acceso mínimo de pánico que de inmediato pudo controlar. Se aferro a la cinta de su morral y retrocedió por la fuerza que le jalaba hacía la oscuridad, pero de reojo reconoció la mano de quien le jalaba y con un bufido trastabillo, frunciendo el ceño al odiar ser tratado de esta manera. No era un costal para que lo removieran de esa manera. Luego en el silencio, sus ojos buscaron de reojo la figura del pelirrojo pero fue calor lo que sintió primero.

Pero por algún motivo se rehusó a romper el silencio que reinaba en esa parte oscura y decidido esperar con el deseo de saber que ocurriría; esto, bien pudo alegrarle después pero en este momento le hizo sentir mal. Miro su ropa ser removida, la bata apartada y su playera de hilo arremangada. Lucho por soltarse y a lo más que llego fue a flexionar el brazo, cosa que no le alcanzo para mucho. Entonces sintió el pellizco. Se mordió con fuerza el labio, rompiéndose unos cuantos vasos sanguíneos en el proceso y quedando comprobado cuando notó el sabor de la sangre en su boca. Pero ningún sonido salió de esta. Pese a esta acción, no pudo mantenerse impasible y se movió dejando en claro lo que sintió en ese instante.

Estúpido. ─ Fue su respuesta a la producción de su nombre. No había pierde ya, quien estaba consigo no era otro que el cuidador erecto del pub. Se le fue el miedo y le quedo la sensación de impotencia al estar siendo aprisionado. Rodo los ojos, aguanta bien el toque en el cuello. Ahora resultaba que sus pezones eran más sensibles o bien, era la diferencia en el toque. Fue una sorpresa para él que lo soltara tan intempestivamente pero reacciono muy rápido. En dos pasos, se dio la vuelta para encararlo y escupió al suelo la sangre que no quiso tragarse.

Por supuesto, estaba enfadado con la situación, considerando a Aidan un agregado que vino a cerrar su ecuación. Estiro las manos, fatigadas por todo el día de trabajo y el cerro en un puño firme y grave. Por mucho que Aidan quisiera besarlo, lo último que quería hacer Rost era dejarlo proceder.

Inténtalo… ─ Le advirtió un segundo antes de moverse, rápidamente. Levanto el puño, dándole un derechazo a la quijada. De inmediato sintió como sus huesos los resintieron, tronando peligrosamente pero sin romperse, el dolor se lo dijo pero no dio otro golpe, alejo la mano y retrocedió, sacudiendo esta en el aire antes de apretarla con la otra. Dejar las cosas así le pareció patético, pero no era un hombre que peleara y ese puñetazo fue más de lo que se imagino podía hacer.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Aidan Ruadhrí el Sáb Ago 25, 2012 9:39 pm

Una tortura cruel y casi sin sentido. Aidan se había vuelto completamente loco, seguro que era eso. Sí, sabía que ese doctor en algún momento se había vuelto su centro de obsesión, esperaba que fuera sólo esa noche porque sino era así… diablos, seguramente estaría perdido. Sabía que la mejor manera de mantenerse sin quemarse era estar lo más lejos que pudiera del fuego, pero el cuidador no tenía ni la más mínima idea de lo que era la discreción. De antemano comprendía que mientras más se sumergiera a conocer a Rost, más y más curiosidad tendría por tocarlo, por hacer que lo anhelara, y no, no sólo como un juego, Aidan no se obsesionaba nunca sólo por un maldito juego.

Fue en esa lucha interior cuando el rostro del pelirrojo se inclinó hacía un lado por el golpe que le había propiciado Rost. Instintivamente Aidan cerró los ojos. Eso no era nada comparado con los rasguños, golpes, quemaduras y cicatrices que le habían propiciado los dragones del lugar, pero había algo más que esas heridas no llevaban el golpe que Rost le dio: existía en ello la rabia.

Pausado, Aidan levantó su mano para tocar el lugar donde el puño de Rost y su cara se habían encontrado. Sintió una leve sensación de sangre en su paladar, a la cual no le dio importancia, sino que más bien acabó sonriendo cuando abrió sus ojos y observó el rostro molesto del doctor, junto con el movimiento de sus manos. Acabó dando un patético suspiro cuando se incorporó lentamente, aun sobando su rostro.

Lo siento ―exclamó finalmente, luego de varios segundos en silencio―, me dejé llevar. Sé que no es excusa para lo que hice.

Se agachó lentamente, levantando una roca de un buen tamaño y haciendo que ésta brincara en su mano varias veces. Si bien, podría parecer amenazante, algo en que forma de sonreír y en el brillo de sus ojos mientras lanzaba esa piedra al aire y volvía a atraparla, sólo parecía dar a entender que estaba entreteniendo sus nervios.

Si quieres golpearme sin lastimar tu mano, te recomiendo entonces usar una piedra. Más dura y más dañina y puedes usarla muchas veces ―promocionó con un dejo de humor, mientras dejaba la piedra y estiraba la mano para ofrecerle la roca a Rost. ―Si quieres golpearme, hazlo, sé que me lo merezco, no debí haberte asustado de esa manera. Pero déjame decirte que tu golpe me dolió mucho más que cualquier otro golpe ―Le guiñó coquetamente. Así como no había herido su cuerpo, tampoco se trataba de su orgullo. Aidan trataría de patearse a sí mismo por que por sus impulsos calientes, había perdido la oportunidad de acerca sólo un poco más a ese adictivo y sensual doctor.
avatar
Aidan Ruadhrí
ф Cuidador ф
 ф Cuidador ф

Fecha de inscripción : 14/01/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Rost el Vie Ago 31, 2012 6:36 pm

El dolor en la mano, como la apretaba con la otra para controlar las punzadas de dolor y la sangre en su boca por la mordida que se dio a si mismo fue un golpe funesto a su propia dignidad. La acción estaba ya hecha y no podía deshacer la imagen que dio después de aquel hecho. Se vio a si mismo débil, poniendo toda la fuerza que tenía en ese momento en demandar un poco de respeto que al final no sirvió para nada. Le miro moverse y francamente no espero que le devolviera el golpe, pero la manera en la que se sobo tampoco le causo gracia. Después de eso, cayó en la estupidez. Fuera de la dignidad perdida, había cometido un acto de estupidez a su persona.

La idea de dejar de practicarse el masaje dejo de entrar en las opciones. Al momento del impacto pareció olvidar que su mejor herramienta de trabajo eran sus manos y ahora se sentía un poco nervioso al respecto del dolor que le estaba recorriendo. Tragando la sangre de su paladar prosiguió con el masaje, presionando correctamente los puntos con más dolor, haciendo círculos con el pulgar y deslizando los dedos para ayudar a la circulación. Estaba arrepentido. ─ Si el “lo siento”, valiera no hubiera sido necesario el golpe. ─ Retrocedió un paso, sin buscar mirarle la mano pues la luz prácticamente era nula. En ese momento le vio agacharse y recoger una roca y se le revolvieron las tripas.

No tuvo miedo en ese instante. Solo miro la piedra subir y bajar y se distrajo con eso, mirando los reflejos en la piedra lisa y húmeda. Seguro le dolería si se le ocurría pegarle con esta, pero aunque lo espero en algún momento, no le importo. ¿Esperaba la agresión? De alguna manera, sí, la esperaba; se trataba del desenlace lógico de una acción agresiva por su parte. Por eso fue que se consterno mucho al escucharle. Y dentro de aquella aflicción empezó a crecer la ofensa. Pero permaneció impávido, fríamente serio, tragando lentamente la sangre que brotaba en menor cantidad de su corte en la boca, mirándole, esperando. Tranquilamente tomó la piedra con la mano que uso para golpearle hace un momento.

Ya lo veo… Que considerado de tu parte. ─ respondió con pasividad, observando la piedra en su mano gracias a los reflejos de la humedad. Se acercó el paso retrocedido con anterioridad y levanto la mano hasta el nivel de su rostro. De un movimiento guio la piedra hacía el suelo y se aseguro de golpearle un pie con todo el rencor e ira que sus palabras había creado en su interior. Se enderezo, reacomodo sus ropas y se apartó un poco. ─ ¿Crees acaso que soy un idiota? Yo no permito que se burlen de mi Aidan y tampoco soy objeto de tu diversión. ─ Se sereno mientras hablaba, cayendo en la ironía de que como doctor tendría que curar lo que sea que le haya hecho en el pie por ese golpe. Parecía internarse dentro de un círculo vicioso no deseado. ─ Que demonios, eres todo un caso. Uno de los peores.
avatar
Rost
≠ Médico Clandestino ≠
≠ Médico Clandestino ≠

Fecha de inscripción : 24/04/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: No es casual [PRIVADO]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.